Parir no te hace madre

Gabriela López y Daniel Ángel Sáenz, ayer. DNHace unos días leí una noticia que para mí resultó ser muy sobrecogedora: “cuatro años de batalla judicial por su hija adoptiva”. La noticia narraba que una niña, Leire, que vive en el mismo pueblo que yo desde que tenía 3 meses (y que ahora tiene 4 años) se tiene que ir obligada a vivir con su “madre” por no sé qué tema burocrático que no me interesa en absoluto.

Yo también soy adoptada. Vine aquí a vivir cuando tenía año y medio, pero con otros tres abandonos a la espalda,  ya que mi “madre” me abandonó con 4 meses. No le conozco, ni sé cuáles fueron las razones para no seguir con mi crianza. Sólo sé que a veces me da rabia referirme a ella como madre, aunque siempre le ponga la coletilla de madre biológica. Ella no es mi madre, ella sólo me parió. Mi madre es la que me ha acompañado toda mi vida, en lo bueno, en lo malo; en lo fácil y en lo difícil; la que me ha ayudado en todo tipo de circunstancias. Ese título unx se lo gana día a día, al cabo de los meses, al cabo de los años.

Me cabrea también el posicionamiento institucional. Me parece lógico que antes de tramitar una adopción se realice una acogida, eso sí, si ésta está enfocada de cara a ver cómo se encuentra la/el niñx. Entiendo que la acogida deba durar un tiempo concreto, pero ¡¿cuatro años?! ¿Cómo puede asumir psicológicamente una mente de 4 años semejante cambio en su vida? Estamos hablando de bienestar (afectivo y emocional), de apego, de vínculo, de confianza, de seguridad… de todo eso que de un día para otro se rompe, todo eso que tenías desaparece. Y me parece que maquillar ese “traspaso” (porque considero que a Leire se le está tratando como a un simple objeto) con una especie de adaptación es falso, es intentar moralizar algo inmoral, humanizar algo inhumano.

¿Alguien volvería a los brazos de quién le abandonó en una época en la que era una persona totalmente dependiente?

No os conozco, pero os apoyo en vuestra causa porque me posiciono a favor de Leire, a favor de sus derechos (y de ninguna manera veo que le corresponda ningún derecho a la persona que le parió). Porque soy consciente de la relevancia  que tienen este tipo de experiencias vividas en la época infantil, y sobre todo consciente de la influencia en el desarrollo de la personalidad y el equilibrio emocional adulto. Ánimo Leire! Ánimo familia!

Lore