Los árboles son vida

Mucho antes de que existiese el ser humano existían lo árboles. Por eso desde siempre se les ha venerado. Sidarta alcanzó el nirvana bajo una higera y se convirtió en Buda. Para los orientales el árbol, el “Hom”, representa el centro del universo. Las cúlturas griegas y romanas asociaban a los árboles con deidades. Así las hayas eran de Júpiter, las vides de Baco, el olivo de Minerva, el laurel de Apolo, el álamo de Hércules… Eva y Adán fueron expatriados del paraíso por comer la fruta prohibida bajo el “árbol del bien y del mal”. (En la tierra serían acogidos como refugiados políticos porque si llegan a ser emigrantes económicos no les habrían dejado pasar). E incluso hoy se celebra la navidad adornando un pino.

El sábado 19 y domingo 20 de Marzo, bajo una intensa lluvia, los vecinos de Aoiz también se sumaron a la festividad del día del árbol. Plantaron en el parque de la urbanización de Barajitoa 18 árboles de diferentes especies como almez, abedul, roble, olmo, arces y dos tipos de cedro, del Himalaya y del Atlas.

Supervisados por Txaro Mina y patrocinados por el Ayuntamiento, se colocaron los árboles siguiendo el protocolo. Primero hubo que cavar unos profundos agujeros que sujetasen las raíces. Después se abonó la base de estos con compost. Luego se rellenaron los agujeros con tierra y se clavaron algunas guías para dirigir el crecimiento de los árboles y finalmente se volvió a abonar, dejando una cavidad que haga de balsa para la retención de agua en verano. El trabajo no fue fácil y menos en las condiciones de lluvia y barro de la zona, pero las familias respondieron bien, trabajando con ganas y ahínco.

Siendo el árbol un bien paisajístico y cultural, Aoiz no destaca por su abundancia. Si bien el río y el parque frente al frontón tienen árboles, el resto del pueblo no. Los árboles son los culpables de estos bonitos lugares. Un frontón sin árboles sería un lugar triste y desangelado y el parque de la iglesia un sitio desértico y triste como lo son ahora lugares como… ¿Os imagináis la carretera Ekai-Aoiz con árboles y el canal flanqueado de olmos dando sombra en verano?, o ¿el camino del cementerio con robles?, tendríamos un pueblo más bonito, eso seguro.

Barajitoa será ahora un lugar mucho más habitable y agradable que antes. Del cuidado que hagamos de estos árboles, depende su futuro y el paisaje de Aoiz. Dentro de poco podremos descansar a la sombra de ellos si los dueños de algunos perros nos lo permiten.