Surge una nueva dependencia en menores: la adicción digital

Blanca Martínez Burgarín, psicóloga, y Andrea Corera Rípodas, trabajadora social, en la sede de Antox donde impulsan el proyecto ‘Pause’. (IBAN AGUINAGA)

Blanca Martínez Burgarín, psicóloga, y Andrea Corera Rípodas, trabajadora social, en la sede de Antox donde impulsan el proyecto ‘Pause’. (IBAN AGUINAGA)

Más de 24.000 menores de 15 años usan móvil en Navarra y con él tienen acceso a todos los beneficios y riesgos de internet (interrelaciones non stop, juegos on line, contenidos sin filtro, acoso, estafas…) en muchas ocasiones sin la supervisión de los adultos. Desde los ámbitos educativos, sociales e incluso policiales y judiciales están surgiendo voces de alarma y peticiones de intervenciones profesionales y pautas de formación. Antox, una asociación con 35 años de experiencia en drogodependencias, ha decidido volcar parte de su plantilla y planificación para atender un nuevo tipo de adicción: la dependencia digital. Cada vez hay más personas en general, y menores en particular, literalmente “enganchados” al móvil y al ordenador ya que las nuevas tecnologías se han convertido en un instrumento imprescindible para el 91% de ellos, según el INE. Pause es un novedoso programa de Antox que busca la prevención y tratamiento de la adicción a la Tecnologías de la Información y Comunicación y Juego on line que ya ha empezado a recibir demandas de intervenciones en distintos colegios y ámbitos sociales. No es la única organización, porque otras entidades sociales también están trabajando en la misma línea, cuya filosofía y urgencia es compartida.

Según explican la psicóloga Blanca Martínez Burgarin y la trabajadora social Andrea Corera Rípodas, “las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) ya están aquí, han venido para quedarse y se han convertido en un medio insustituible para llevar a cabo gran parte de nuestras actividades diarias en el terreno de la información, la comunicación, el ocio, y el trabajo… Los comportamientos como la carrera a contrarreloj por adquirir la última novedad tecnológica, la desatención de los contactos personales por la comunicación on line, o la necesidad de estar conectado permanentemente a Internet, han creado una necesidad social emergente, en parte agravada por la falta de criterios de referencia”.

JÓVENES CON PROBLEMAS… Las TIC han revolucionado el estilo de vida de los adultos pero sobre todo el cambio más significativo se ha producido en los menores. “En la actualidad -continúan- las TIC proporcionan a nuestros jóvenes una inmensa ventana donde asomarse al mundo. Internet es un recurso inagotable de información valiosa y de entretenimiento. Pueden navegar desde cualquier lugar, en todo momento y utilizarlo a su antojo. La potencialidad, la inmediatez y la gran variedad de oportunidades creativas es lo que precisamente hace más atractivo a los menores la actividad digital. No hay que esperar: buscar y ya está. Lo que antes sucedía en la calle y en el parque, hoy ocurre en la red. Estamos ante una virtual plaza pública”, concluyen.

… Y ADULTOS SIN FORMACIÓN. La vulnerabilidad de los menores y la falta de información y orientación especifica de padres, madres, profesores y comunidad educativa en general, hace que los jóvenes se encuentren potencialmente expuestos a una gran cantidad de peligros y riesgos relacionados con el uso inadecuado de las TIC. “Con frecuencia hemos detectado problemas relacionados con nomofobia, uso abusivo, acceso a contenidos inapropiados, vulneración de los derechos de propiedad intelectual, delitos económicos y fraudes (Phishing), riesgos técnicos, acoso sexual o grooming, amenazas a la privacidad, sexting, ciberbulliyng, huella digital y un meteórico despegue del juego on line “, indican. “En este cambiante escenario los adultos no podemos mantenernos al margen de la actividad digital. Hemos de ser conscientes de que esta ventana abierta conlleva sus riesgos y como resultado puede tener graves consecuencias”, explican. Ante esto estas expertas señalan que “nuestras intervenciones tienen que estar orientadas, de una u otra manera, a poner cierto orden en el uso de las TIC ya que constituyen un valioso potencial que podemos utilizar para acompañar el proceso educativo de nuestros hijos e hijas. Para ello es necesario poner en valor la artesanía de la escucha mostrando interés por sus prioridades y prestando atención a sus inquietudes”. En este sentido, la asociación Antox ha promovido la formación de sus profesionales en las TIC y juego on line con el objetivo de dar respuesta a esta necesidad social emergente. Un nuevo mundo en el que la actividad digital precisa de límites y pautas, ya que, no siempre existen las necesarias garantías para un uso seguro y responsable. “Nos encontramos ante el reto de educar en la convivencia de una nueva ciudadanía digital cimentada en valores”, concluyen.

Otros protagonistas, mismo objetivo. Antox no es la única entidad social u oficial que ha abordado este tema que precisa, según dicen, de “colaboración y actuaciones preventivas, trasversales y sostenidas”. Así la asociación Aralar, Medicus Mundi, IPES, Proyecto Hombre, Herrikoa, Fundación Dédalo… han detectado el tema y distintos cuerpos policiales (Policía Foral, Policía Nacional, Guardia Civil y policías municipales), en su trabajo en contra de los delitos informáticos, dedican recursos a sesiones de formación en las aulas.

DATOS PREOCUPANTES

Uso y abuso del móvil Un 61% de los niños/as de entre 10 y 15 años de Navarra tienen móvil, la mayoría de ellos smartphone, según el estudio sobre TIC del INE. A los 18 años casi ya son el 100%. Para el 91% de ellos, además, el móvil es un “elemento imprescindible para su vida cotidiana”, completa Irache en otro informe, por otra parte también en la linea de lo ya recogido en el proyecto Actúa según el cual el 42% de los jóvenes de Pamplona y su comarca dedica una parte importante de su tiempo libre al ordenador. El estudio “Jóvenes en la red” de la Fundación Ayuda contra la Drogadicción corrobora, con datos a nivel estatal, esta apreciación navarra. El 65,2% de los adolescentes confiesa hacer un “uso excesivo de Internet”, aunque lo ven útil para crear grupos.

Sin control de los padres. El fenómeno del móvil es bastante similar entre padres y madres ya que ningún sector social se libra de boom de las nuevas tecnologías, pero el 73% de los padres reconoce su ignorancia sistemas para supervisar el uso que sus hijos hacen de estas redes sociales. De hecho, la mitad no toma ninguna medida ante conexiones que pueden llegar a ser de 24 horas porque los hijos se llevan el móvil a sus cuartos. Un 61% de los menores afirman en otra encuesta que sus progenitores conocen las contraseñas de las redes sociales ya que esa fue la norma puesta para adquirirles el teléfono por ser menores de edad, pero esto siempre tiene sus zonas sin control. La Policía Foral, a través de su Grupo de Delitos Informáticos, realizó una encuesta entre 1.752 escolares en 2014 y salió que el 78% están registrados en una red social.

Ciberbullying, el acoso sin tregua . Una reciente encuesta de Save the Children alerta del crecimiento de una modalidad de acoso escolar potenciada por las nuevas tecnologías que a diferencia de la tradicional no se detiene cuando el alumnado sale del recinto escolar. Navarra presenta un indice bajo de ciber acoso constante que solo alcanza a un 1,9% de niños de 12 a 16 años aunque uno de cada cinco reconoce haber difundido rumores por internet, un 17% ha recibido amenazas vía mensajes y un 11,8% ha sido excluido o aislado de un chat. Más minoritarias son conductas como subir vídeos o fotos comprometidos (un 8%) aunque desde fuentes policiales y judiciales, estos fenómenos empiezan a cobrar importancia hasta el punto que en 2014, según un estudio realizado por el grupo de delitos informáticos de la Policía Foral, el 16% de estos menores han sufrido ciberacoso.

LAS ENFERMEDADES TECNOLÓGICAS

Salud. Nomo, Nnomofobia, phubbing, vibranxiety, whatsappitis o vampiring…. Palabras originales para nuevas enfermedades:

  • FOMO (Fear of Missing Out) o la obsesión por perderse algo de lo que está sucediendo en la red.
  • Nomofobia: cuadro clínico de una persona siente ansiedad o angustia ante la ausencia de móvil, es decir, el olvido, pérdida o robo de éste.
  • Phubbing: Se refiere a aquellas situaciones donde en eventos sociales o reuniones ignoramos a los demás y lo que ocurre alrededor mientras miramos el móvil. No es extraño caminar por la calle y provocar tropiezos, choques con otros…
  • Vibranxiety: El usuario cree que su smartphone le ha informado de una alerta (vibración fantasma) que no se ha producido.
  • Whatsappitis: tenosinovitis (inflamación del tendón y de la membrana sinovial que lo recubre) por utilización excesiva de la aplicación.
  • Vampiring: Principalmente menores permanentemente conectados y que durante la noche usan dispositivos para enviar mensajes de texto durante las horas de sueño e incluso en algunos casos mientras duermen, sin ser conscientes de ello.

Komunikabidea: Diario de Noticias