Lónguida, memoria y voces del siglo XX

Miembros del Ayuntamiento, parte del equipo de Karekin Kultura y los vecinos del valle estrevistados para el libro y documental editado por el Ayuntamiento sobre la vida en el valle en el siglo XX. (Marian Zozaya)

Pueblo a pueblo, puerta a puerta, las historias del Valle de Lónguida del siglo XX recopiladas como parte de su patrimonio inmaterial, han sido la base para guardar la memoria de su pasado en un libro y un documental que ven la luz estos días, y que ayer se presentaron en Ekai.

El trabajo es el resultado de una apuesta firme de su Ayuntamiento con la colaboración vecinal por conservar sus raíces y plasmarlas en sólidos soportes para futuras generaciones.

Todo empezó con la voz, la voz de los testigos que vivieron un tiempo que ya se fue, a través de once entrevistas realizadas en 2016, y un trabajo de recopilación fotográfica de cerca de 2.000 imágenes que conforman hoy el archivo municipal digital.

La gran sensibilidad y conciencia del joven Ayuntamiento ha permitido al equipo local encabezado por Kati Leache (Karekin Kultura), continuar durante dos años la labor materializada en el libro y el documental, calificado por el alcalde, Fernando Zazpe como una obra “viva y abierta”, ya que se pueden aportar más imágenes y testimonios que engrosen el archivo. “Era el momento para recopilar la vida del Valle, y hemos intentado recoger la de diferentes personas y actividades de todos los pueblos”, recalcaba el concejal Fermín Chivite.

Las voces que cuentan el pasado del Valle son: Jose Antonio Zubillaga, pastor (Villaveta), fallecido: José Mari Armendáriz, pastor (Artajo);José Lizarraga, labrador (Aós);Fermín Goñi, labrador y ganadero (Jaberri);Catalina Aristu, maestra (Ekai);Charo García, trabajadora de El Irati (Ekai);Asun Belzunegi, (Erdozain- Itoiz), Javier Imirizaldu, Labrador (Meoz);Fernando Arenal, Casimiro González, Cesáreo García, Fermín Goñi, José Mari García, Trabajadores de El Irati, (Aserradero).

A estas hay que sumar la entrevista a Valentín Navarro, trabajador de El Irati, de Artajo, fallecido, cedida por Labrit Multimedia, empresa a la que el Ayuntamiento de Lónguida, a cambio, ha cedido su trabajo de recopilación del Valle.

El coste aproximado del trabajo se cifra en 12.800 euros

Libro y vídeo Valle de Lónguida, pueblo a pueblo, es una recopilación fotográfica de las mejores imágenes recopiladas, tanto por su calidad como por su significado, para dejar constancia del siglo XX. A ello ha contribuido la generosidad de las familias de Lónguida, que han posibilitado un contenido rico en imágenes, grata sorpresa por tratarse de un tiempo en que no abundaban ni cámaras ni fotógrafos. Pero además de las familias la obra cuenta con fotos del Archivo General de Navarra, Enciclopedia Auñamendi y otros autores, que recogen personas y actividades diferentes, fiestas, religión y deporte, el famoso aserradero que tanta vida dio a Ekai y la zona y los sucesos del 36.

Más de 600 fotografías, en 220 páginas, divididas por los citados temas con breve introducción y firma de varios colaboradores, contiene el libro, del que se han editado 500 ejemplares, que se pondrá a la venta en los próximos días en el propio ayuntamiento, en el Hotel Ekai y en el despacho de Karekin Kultura, en Aoiz.

El vídeo y documental con las entrevistas de una hora de duración ha sido “un trabajo coral”, con la participación del Ayuntamiento y el equipo de Karekin Kultura, además de Kati Leatxe en la dirección y producción, conformado por Nekane y Rut Etxarte, Edurne Mañú y Alfredo León.

La conexión del joven equipo con los protagonistas ayer representados por Asun Belzunegui (Itoiz) y Fermín Goñi (Javerri) ha sido fundamental para desarrollar el trabajo. Ambos se mostraban ayer agradecidos al Ayuntamiento por su esfuerzo e implicación para poner en valor su modo de vida, “para que sepan cómo éramos y cómo vivimos”, resumían.

El gozo de aprender unos de otros, la puesta en valor de la esencia de sus vidas, ha sido gratificante para todos, admitían. Kati Leatxe citaba como anécdota haber podido poner el resultado en manos de José Mari Zubillaga, antes de su muerte. Y es que, en conjunto, ha sido una labor con un gran componente emocional. “Ha sido fácil recordar”, decían ambos;recuerdos no exentos de emoción, como la vuelta de Asun a Itoiz, desaparecido bajo las aguas.

Komunikabidea: Diario de Noticias

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