{"id":2433,"date":"2013-05-16T12:06:34","date_gmt":"2013-05-16T10:06:34","guid":{"rendered":"http:\/\/tutoberri.info\/?p=2433"},"modified":"2014-10-25T14:22:39","modified_gmt":"2014-10-25T12:22:39","slug":"danzantes-valencianos-de-aoiz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tutoberri.info\/?p=2433","title":{"rendered":"Danzantes valencianos de Aoiz"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Ahora que el Grupo de Danzas sigue con su investigaci\u00f3n para recuperar su famoso paloteado del siglo XVIII y reconvertirlo en una nueva ezpatadantza, colgamos aqu\u00ed un art\u00edculo de Jes\u00fas Pomares Esparza del n\u00ba 54 de la revista \u00abDantzariak\u00bb, en el que nos detalla la importancia que tuvieron estos danzantes en aquella \u00e9poca.<\/p>\n<hr>\n<p style=\"text-align: justify;\">[&#8230;] He cre\u00eddo oportuno traer algunas noticias, tomadas de diferentes publicaciones, sobre los antiguos danzantes valencianos que en otros tiempos ven\u00edan a Pamplona de forma continuada, constituyendo una parte importante de nuestras fiestas y eventos extraordinarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquellas cuadrillas de danzantes valencianos estuvieron actuando en Pamplona durante m\u00e1s de cien a\u00f1os, pr\u00e1cticamente durante todo el siglo XVIII. En concreto, estuvieron desde la pen\u00faltima d\u00e9cada del siglo XVII hasta 1792. Son datos precisos, publicados por Jes\u00fas Ramos Mart\u00ednez *, fruto de exhaustivas investigaciones en el Archivo Municipal de Pamplona y otros. Buena parte de los detalles que aparecer\u00e1n m\u00e1s adelante son de su cosecha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La asistencia de los valencianos a nuestra ciudad, m\u00e1s que continua, tendr\u00edamos que decir que era imprescindible. As\u00ed lo da a entender el \u201cLibro de Ceremonial\u201d del Ayuntamiento, que se fue redactando en torno a la segunda mitad del siglo XVIII. Para las fiestas de San Ferm\u00edn dispone lo siguiente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa vispera de San Ferm\u00edn de Julio ai visperas solemnes en la capilla, y para ello se junta la ciudad en la casa del ayuntamiento \u00e0 las tres de la tarde. Y va a estta hora \u00e0 dicha capilla en Cuerpo de Ciudad, con sus mazas, tenientes de Justicia, Ministros y Clarines, con mucho y mui lucido acompa\u00f1amiento de cavalleros y vezinos que \u00e0 estte fin se combida por los tenientes de Justicia. Y todas las Danzas de Valencianos, Julares y otros instrumentos que se disponen\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el d\u00eda del santo: \u2026 \u201cdel Ayuntamiento a las 9 horas se sale a casa del abanderado y se le trae a la Casa del Ayuntamiento los Regidores cabos de Sn Cernin y Sn Nicolas con las mazas, Tenientes de Justicia, ministros y clarines, danzas, julares y demas instrumentos que se disponen para la fiesta. Disponese la danza de Jigantes de la Ciudad. Tambien se dispone de la danza de Aoiz y otras dos de valencianos, sin que en esto haia punto fijo; que unos a\u00f1os suele haver dos Danzas y otros tres\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para ir a los toros, entonces en la plaza del Castillo, : \u201cVa la Ciudad con sus mazas, tenientes de Justicia, clarines y timbales todos a caballo, y las danzas de valencianos, julares y demas instrumentos a la casa del toril\u2026\u201d. (No est\u00e1 de m\u00e1s recordar que esos julares que aparecen en los escritos son los m\u00fasicos que hoy en d\u00eda llamamos txistularis, al igual que los tamboriles que van a salir a continuaci\u00f3n).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/tutoberri.info\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/54.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-2434 alignleft\" alt=\"54\" src=\"https:\/\/tutoberri.info\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/54-210x300.jpg\" width=\"210\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/tutoberri.info\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/54-210x300.jpg 210w, https:\/\/tutoberri.info\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/54-717x1024.jpg 717w, https:\/\/tutoberri.info\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/54-495x706.jpg 495w, https:\/\/tutoberri.info\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/54.jpg 1313w\" sizes=\"auto, (max-width: 210px) 100vw, 210px\" \/><\/a>Al margen de las citas existentes en el archivo municipal de Pamplona referentes a los danzantes valencianos, podemos encontrar alguna que otra alusi\u00f3n a los mismos en diferentes testimonios de la \u00e9poca, que en cierto modo enfatizan su presencia. As\u00ed, el secretario municipal, Valent\u00edn P\u00e9rez de Urrelo, dejaba constancia en 1759 del aparatoso enfrenamiento ocurrido dos a\u00f1os antes, la tarde del 6 de julio, entre el clero y la Obrer\u00eda de San Lorenzo por una parte y la corporaci\u00f3n municipal por otra. El asunto era de gran importancia en esa \u00e9poca. Los de San Lorenzo hab\u00edan decidido vestir a San Ferm\u00edn con una capa pluvial blanca, cosa que no aceptaban de ninguna manera los regidores de la ciudad, que quer\u00edan que el santo luciera \u201cla capa encarnada m\u00e1s rica\u201d. Las v\u00edsperas se retrasaron dos horas. Esto es parte del relato de P\u00e9rez de Urrelo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cFue la Ciudad a dicha Capilla, formalmente, yendo el se\u00f1or abanderado ocupando el puesto del se\u00f1or cabo de San Nicol\u00e1s, que es el que le corresponde en este acto, a lo que ser\u00edan las siete, con sus mazas, tenientes de justicia, clarines y timbales; cinco danzas, las tres de valencianos y las otras dos de Aoiz y Bargota; julares, salterios y instrumentos m\u00fasicos, acompa\u00f1ada de numeroso y lucido concurso de eclesi\u00e1sticos, caballeros y vecinos, que aguardaban desde la hora de las cinco se\u00f1alada para las V\u00edsperas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al d\u00eda siguiente, relata Florencio Idoate, que es quien nos acerca este sucedido en \u201cRincones de la Historia de Navarra\u201d, se hizo la procesi\u00f3n como siempre y a su hora, con los cabildos de la Catedral y parroquiales, comunidades regulares, danzantes valencianos y gigantes, el abanderado de la ciudad, etc\u2026todo con total normalidad aunque el Ayuntamiento, muy a rega\u00f1adientes, tuviera que tragar con que San Ferm\u00edn siguiera vestido de blanco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos podemos ir haciendo a la idea de que en aquellos a\u00f1os, cuando todav\u00eda faltaban dos siglos para el tumultuoso \u201criau-riau\u201d, la marcha a V\u00edsperas era ya un acto multitudinario, el primero de las fiestas. Lo confirma unos a\u00f1os m\u00e1s tarde con interesantes detalles el Padre Francisco M\u00e9ndez, ayudante y compa\u00f1ero de viajes del gran historiador e incansable viajero Padre Fl\u00f3rez, autor, entre otras, de la monumental obra \u201cEspa\u00f1a Sagrada\u201d. Ambos religiosos agustinos estuvieron en Pamplona entre los d\u00edas 2 y 8 de julio de 1766 y no tuvieron m\u00e1s remedio que presenciar las fiestas de San Ferm\u00edn. Posteriormente, en 1780, M\u00e9ndez public\u00f3 el libro \u201cNoticias sobre la vida, escritos y viajes del Rmo. Mtro. Fr. Enrique Fl\u00f3rez\u2026..\u201d .Describe as\u00ed aquellas fiestas que vio a su paso por nuestra ciudad:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEn la v\u00edspera de San Ferm\u00edn, se junta la ciudad en su casa p\u00fablica, d\u00eda 6 de julio. Va a cantar v\u00edsperas la m\u00fasica de la catedral a la parroquia de San Lorenzo, donde est\u00e1 la capilla de San Ferm\u00edn. Van delante de la ciudad cuantos instrumentos quieren concurrir: tamboril, gaita, viol\u00edn, vihuelas, etc. A cada uno le dan dos pesos. Concurren tambi\u00e9n danzas de valencianos, de Navarrete y de Aoiz. Vuelta la ciudad de San Lorenzo a su casa pasa a la plaza, dispuesta ya para toros, y concurren los danzantes para hacer sus habilidades\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cAl otro d\u00eda sale la ciudad de su casa, precedida de tamboriles, clarines y cofrad\u00edas con sus estandartes a la catedral(\u2026.)Por la tarde van a la plaza y repiten los danzantes su diversi\u00f3n; y corren dos toros\u201d .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto a la gran cantidad de julares que encontr\u00f3 en Pamplona, procedentes por aquel entonces de numerosas localidades de toda la geograf\u00eda navarra, pero especialmente de la Monta\u00f1a (Bazt\u00e1n, Santeseteban\u2026) y tambi\u00e9n de Guip\u00fazcoa, nos aporta este interesante comentario:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c La concurrencia de tamboriles es muy extra\u00f1a pues el conjunto forma un conjunto extraordinario y molesto al o\u00eddo. M\u00e1s de ochenta contamos entre todos, y dicen que cada a\u00f1o van aminorando\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquel a\u00f1o de 1766 hubo una corrida ordinaria el d\u00eda ocho de julio y otra extraordinaria el d\u00eda diez, organizada \u00e9sta por la Obrer\u00eda de San Cernin con el fin de obtener fondos para la construcci\u00f3n de la capilla de la Virgen del Camino. Torearon los diestros Mat\u00edas Serrano, de Villafranca de Navarra, y el c\u00e9lebre Manuel Api\u00f1\u00e1niz, el Tuerto de Calahorra. Entre los auxiliares estaba uno llamado Jos\u00e9 Gil, apodado \u201cel valenciano\u201d, que figura en el rolde como danzante. Como danzante y como danzante valenciano, seguramente, ser\u00eda m\u00e1s diestro que como torero, pues el secretario municipal, encargado de valorar y constatar las actuaciones de los toreros con calificativos como \u201cbastante bueno\u201d , \u201cbueno\u201d, \u201cmediano\u201d, \u201cmalo\u201d\u2026unos a\u00f1os m\u00e1s tarde escribe: \u201cJoseph Xil, el valenciano, in\u00fatil\u201d. No es el \u00fanico, cuenta, c\u00f3mo no, de Luis del Campo, nuestro Coss\u00edo local.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que tener en cuenta que durante los siglos XVII y XVIII el arte de los danzantes, como estamos viendo, compart\u00eda el coso taurino con el arte de la lidia en unas funciones que ocupaban toda la tarde, hasta el anochecer. En 1738 vino a Pamplona do\u00f1a Mariana de Neoburg, viuda del \u201cCatholic\u00edsimo Rey Don Carlos Segundo\u201d. El d\u00eda de su recibimiento, una verdadera tropa de muchachos vociferantes, m\u00e1s que aclamar a la reina viuda, no dejaba de pedir toros a Su Majestad. Y los hubo. La barroqu\u00edsima cr\u00f3nica de la regia estancia dice esto de la corrida extraordinaria:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cIba el acompa\u00f1amiento de Su Magd, muy lucido. Preced\u00edan las danzas , flautas y tamboriles; ensalada que jam\u00e1s deja de dar sainete y hallarse en toda funci\u00f3n, como tamboril de todas bodas. Despu\u00e9s iban los batidores, inmediatamente la silla de S. Mag. rodeada de los alabarderos\u2026\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Exist\u00edan los danzantes que a la vez se luc\u00edan como toreadores, algo hoy en d\u00eda tan desconocido en el mundo de nuestras danzas tradicionales. Toros y toreros navarros en esos a\u00f1os tuvieron gran fama en una dilatada geograf\u00eda y no pocos de esos toreros eran oriundos de poblaciones de las riberas del Ebro, como Calahorra o Alfaro, pertenecientes a lo que hoy llamamos la Rioja Baja. De esas tierras vinieron a Pamplona repetidas veces a mediados del siglo XVII danzantes toreros como los de Igea ( Ejea de Cornago en aquel tiempo); ven\u00edan con sus danzas de paloteado y broquelcillos y el gaitero; adem\u00e1s eran diestros en el zapateado. Se aplicaron de igual forma al toreo en la misma \u00e9poca danzantes de Alfaro o de Logro\u00f1o, que tambi\u00e9n danzaron y torearon por San Ferm\u00edn. Los danzantes valencianos tambi\u00e9n sol\u00edan ser toreadores. Y comediantes, como vamos a ver.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero vayamos a la Pamplona de 1776 y a las cuadrillas valencianas. Las obras de la capilla de la Virgen del Camino, en la parroquial de San Cernin, hab\u00edan sido largas y costosas; duraron casi veinte a\u00f1os. La suntuosa capilla se inaugur\u00f3, por fin, el 25 de agosto de aquel a\u00f1o. Pamploneses, cuencos y forasteros disfrutaron de ocho d\u00edas de fiestas por todo lo alto, con actos religiosos solemnes, ornato de calles y fachadas, luminarias, altares en las calles por donde iba a pasar la vistosa procesi\u00f3n, carros triunfales y mojigangas, toros, fuegos artificiales y\u2026. danzas de Valencia y Bargota. La cr\u00f3nica de las celebraciones dice esto de las danzas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa demasiada gente no dej\u00f3 lucir la orquesta, que estaba en el balc\u00f3n de la Casa del duque (del condestable decimos hoy). No menos alegr\u00eda causaban las dulzainas con danzas valencianas, que duraron quince d\u00edas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La misma cr\u00f3nica describe as\u00ed el momento de la vuelta de la procesi\u00f3n del d\u00eda 25 y la entronizaci\u00f3n de la imagen, acto que, por cierto, todav\u00eda se sigue conmemorando en nuestros d\u00edas con una solemne novena a finales de agosto, verdadera reliquia de aquella teatralidad de la fiesta barroca:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEstaban dentro de la iglesia ta\u00f1endo las dulzainas y clarines; a\u00f1adi\u00f3se a esto la llegada de Nuestra Se\u00f1ora y todo junto caus\u00f3 tal ternura que el gozo dej\u00f3 sin libertad a las gentes\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los danzantes valencianos pasaron por las ciudades y los pueblos m\u00e1s importantes en sus fiestas principales, tanto ordinarias como extraordinarias, al estilo de esta de la Virgen del Camino, en Pamplona. Los conocedores del mundo de la danza tradicional se encuentran con ellos con frecuencia. Repasando diferentes trabajos especializados en estos temas podemos comprobar que aquellos estudiosos que se han sumergido en el pasado de la danza en diferentes localidades, al llegar a finales del siglo XVII y al XVIII, se han encontrado con los valencianos: en Elciego por Santa Isabel, en Tolosa el d\u00eda del Corpus, en Segura, Vicente Riberter, por San Juan y en 1760 con motivo de las Juntas Generales de Guip\u00fazcoa, en Villafranca de Ordicia, en 1781, contratados de nuevo para las Juntas Generales por su \u201cextraordinaria habilidad\u201d, en diferentes localidades vizca\u00ednas \u2013 no hago m\u00e1s que repasar la revista Dantzariak-, en Estella al menos en 1698, en Tarazona en 1789, con motivo de la proclamaci\u00f3n de Carlos IV\u2026en Tafalla, con la reapertura de la iglesia de Santa Mar\u00eda, en 1736, despu\u00e9s de costosas y largas obras, con ocho d\u00edas de solemnes fiestas y ocho d\u00edas de danzantes valencianos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estuvieron tambi\u00e9n muchos a\u00f1os, a partir de 1686, en las en su d\u00eda importantes fiestas del Corpus de Bilbao, las m\u00e1s celebradas de la villa, como constata I\u00f1aki Irigoyen en su \u00faltima publicaci\u00f3n, magn\u00edficamente documentada, sobre las fiestas bilba\u00ednas (Las Fiestas de Bilbao: danzas y m\u00fasicas entre los siglos XVI y XIX)Aqu\u00ed aparecen especialmente los nombres de Joseph Messeguer y Joseph Mar\u00edn con su compa\u00f1\u00eda de danzantes y comediantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los valencianos eran danzantes \u201cventureros\u201d o aventureros, es decir, itinerantes. Formaban cuadrillas, b\u00e1sicamente de ocho hombres, m\u00e1s la dulzaina y el atabal, que a\u00f1o tras a\u00f1o remontaban el Ebro para llegar a estas poblaciones y seguir hasta Castilla y Le\u00f3n. Por otros itinerarios llegaban a tierras del sur de la pen\u00ednsula. Iban a Granada por el Corpus: \u201c\u2026 una danza realizada por valencianos, que hac\u00edan mil alardes de destreza\u2026\u201d y a Sevilla, por supuesto, una de las plazas m\u00e1s exigentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Ayuntamiento de Sevilla contrat\u00f3 la danza de los valencianos por primera vez en 1674.Mucho revuelo deb\u00eda ocasionar dicha danza en la ciudad pues lleg\u00f3 un momento, en 1751, en que el Cabildo Catedral manifestaba al Ayuntamiento que la danza de valencianos no deber\u00eda ir el d\u00eda del Corpus delante de la custodia, ni la \u00faltima tarde de la octava deb\u00eda actuar en el trascoro de la catedral, dadas las irreverencias que realizaba ante el Sant\u00edsimo. Se le acusaba de volver las espaldas a la Eucarist\u00eda, de cubrirse la cabeza con los sombreros, realizar otras acciones indecorosas e interrumpir la marcha de la procesi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la danza de los valencianos, cuenta Herminio Gonz\u00e1lez Barrionuevo- maestro de capilla de la seo hispalense, autor del libro \u201cLos seises de Sevilla\u201d- sigui\u00f3 saliendo en el Corpus de aquella ciudad muchos a\u00f1os m\u00e1s. As\u00ed la vio el escritor y periodista sevillano Jos\u00e9 Mar\u00eda Blanco -Blanco White-, que dej\u00f3 en 1822 una preciosa descripci\u00f3n de la procesi\u00f3n desde su exilio en Inglaterra, rememorando su juventud en Sevilla, en los \u00faltimos a\u00f1os del siglo XVIII:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cMezclados con el grueso de la procesi\u00f3n iban tres grupos de danzantes: en primer lugar los valencianos, vestidos con su traje tradicional, de chaleco suelto, mangas de lino atadas a las mu\u00f1ecas y a los codos con cintas de varios colores y anchos calzones de color blanco que llegaban hasta las rodillas, y que interpretaban un baile muy animado, entretejiendo sus pasos con movimientos de sorprendente agilidad. A estos segu\u00edan los danzantes del baile de las espadas, vestidos con el antiguo traje militar espa\u00f1ol, y, al final, ven\u00edan los int\u00e9rpretes de un viejo baile espa\u00f1ol, creo que la chacona\u2026\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A diferencia de los danzantes existentes en muchos lugares, con unas actuaciones sujetas a un ceremonial determinado y a unas fechas fijas, sin ning\u00fan tipo de desplazamiento fuera de su demarcaci\u00f3n ritual, por estar igualmente sujetos a un gremio, a una cofrad\u00eda, a una fraternidad, a un barrio, a una corporaci\u00f3n\u2026 \u2013recordemos, entre otros, a los hoy famosos danzantes del Patronato de Musquilda, en Ochagav\u00eda -, estaban aquellas comparsas de danzantes que sal\u00edan de sus pueblos y ciudades de origen para presentarse, una tras otra, en diferentes localidades a lo largo del \u201cest\u00edo festivo\u201d, desde el Corpus hasta San Miguel. Sin duda alguna, entre los segundos, los danzantes valencianos fueron los que trabajaron las rutas m\u00e1s largas, haci\u00e9ndose con el tiempo familiares en cantidad de fiestas e integr\u00e1ndose plenamente en la intimidad del ritual festejante de cada una de ellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En grandes y medianas poblaciones los danzantes, bien locales, bien forasteros, se presentaban al bando o convocatoria hecha por la corporaci\u00f3n municipal. Eran requeridos para dar m\u00e1s lustre a la fiesta, primero en el \u00e1mbito sacro y luego en el \u00e1gora local, muchas veces la plaza de toros montada expresamente para la fiesta. Ven\u00edan a satisfacer primeramente el compromiso de agradecimiento y reverencia ante la \u201cdivinidad\u201d protectora del lugar \u2013cortes\u00edas, procesi\u00f3n, danza en el interior del templo\u2026- a la vez que eran tambi\u00e9n parte importante del componente l\u00fadico de la misma fiesta, junto con las comedias, los toros, los fuegos de artificio, etc&#8230;: misterio y diversi\u00f3n, culto y espect\u00e1culo, devoci\u00f3n e irreverencia devota, todo ello confundido en una misteriosa mesura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los regidores, a trav\u00e9s de la magia de los danzantes, se mostraban as\u00ed generosos con el cielo, con el regocijo terrenal del pueblo y al mismo tiempo con su propio lucimiento corporativo. Los danzantes costaban lo suyo a las arcas municipales y eran las mismas autoridades quien a pesar de la antig\u00fcedad, solidez y rigidez de formas de estas danzas de danzantes, en gran medida atemporales, premiaban las innovaciones, las invenciones, los mejores trajes, los mejores volteos, etc\u2026 Esto era compatible con los rasgos m\u00e1s arcaicos de las mismas danzas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tengamos en cuenta que una buena parte de est\u00e1s danzas, tal vez la m\u00e1s trascendente, estaba formada por danzas de cortes\u00eda o reverencia y procesi\u00f3n, de troqueado ( cambio o trueque continuo, geom\u00e9trico y simult\u00e1neo de las posiciones de los danzantes), danzas de espadas( sables) enfrentadas, danzas de palos y de arcos, tambi\u00e9n troqueadas, danzas sobre zancos, incluso ; danzas destiladas de viej\u00edsimos ritos agrarios propiciatorios, muchas veces atrapados en evoluciones p\u00edrricas o guerreras; danzas aprovechadas, o valoradas, a su vez, por el Cristianismo en su paraliturgia festiva renacentista-barroca; danzas con su indumentaria ritual, ajena a las modas, con hombres con faldillas, bandas y lazos, con cascabeles, m\u00e1scaras, sombreros peculiares\u2026danzas asociadas al teatro religioso o a peque\u00f1as pantomimas\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este abigarrado mundo de los danzantes parece que destacaron indudablemente los danzantes valencianos, excelentes danzantes, expertos en troqueos, en volteos, en equilibrios, en todas las habilidades habidas y por haber y en una variedad de ejercicios y arquitecturas humanas que hoy en d\u00eda nos cuesta imaginar; en definitiva, en danzar y voltear, que es lo que m\u00e1s les deb\u00eda caracterizar. Sus diestros maestros de danza, ya lo podemos intuir, ser\u00edan unos verdaderos innovadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero en esto del \u201cdanzar y voltear\u201d, expresi\u00f3n que aparece repetidas veces en las libranzas de pago municipales, ya tenemos en 1610, antes del protagonismo de los valencianos, a Sebasti\u00e1n de Covarrubias con su \u201cTesoro de la lengua castellana o espa\u00f1ola\u201d , que nos deja una explicaci\u00f3n bien jugosa de la voz \u201cboltear\u201d:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2026\u201del que da bueltas con el cuerpo(\u2026)el que haze bueltas en el aire y en el suelo, y passa por unos aros de mimbre dos y tres. En el suelo hazen la buelta peligrosa. El salto de la trucha, el ovillo, el molino. \u00c9ste se haze poniendo la cabeza en el suelo y dando bueltas con el cuerpo a la redonda, a una y otra mano, de que hizo menci\u00f3n Homero (\u2026)Esta rueda de bolteadores en el aire se hizo en Valladolid, en unas grandes fiestas, y la meneaban con granid\u00edssima velocidad, yendo asidos a ella los cuerpos, en el aire, unos muchachos, sin soltarse ni desvanecerse, que fue cosa de mucha admiraci\u00f3n. Otros bolteadores hazen las fuer\u00e7as de H\u00e9rcules llevando uno cinco o seis, unos cabeza abaxo y otros de pies, y aviendo dado buelta con ellos al teatro, se le despiden los unos y los otros, dando bueltas en el aire y bolviendo las armas contra \u00e9l con espadas y broqueles, al son de alg\u00fan instrumento, o unos contra otros hazen una batalla fingida, la qual se llama dan\u00e7a p\u00edrricha, o de Pirro,\u2026\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece ser que los danzantes valencianos, tan aplaudidos y elogiados en tantos lugares, fueron dejando por donde pasaban un estilo y un saber que enriquec\u00edan el hacer de danzantes locales y de otros danzantes itinerantes, en definitiva, de otros maestros de danza. Tanto es as\u00ed que comparsas de danzantes que no proced\u00edan de Valencia pasaron a llamarse tambi\u00e9n \u201cdanzantes valencianos\u201d. Tal es el caso de los danzantes de Aoiz, que en repetidas ocasiones aparecen con esta curiosa denominaci\u00f3n. El Libro de Ceremonial de Pamplona, citado m\u00e1s arriba, se\u00f1ala para el d\u00eda del Corpus:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c\u2026disponese la danza de valencianos de Aoiz, de quenta de la ciudad y viene de vispera\u2026\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro dato del Ayuntamiento de Pamplona y de los danzantes de Aoiz: en 1754 se paga a \u201cBalentin de Redin, vecino de la villa de Agoiz, quince ducados por una danza de ocho muchachos con su dulzaina y tamborcillo, que \u00e0 imitaci\u00f3n de los valencianos atraido para la fiesta del martirio del Glorioso Patron San Fermin de este a\u00f1o\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No s\u00f3lo los de Aoiz danzan a lo valenciano. En 1707 \u2013sigo leyendo a Jes\u00fas Ramos-, el Regimiento pamplon\u00e9s paga al gaitero de Artaiz, Salvador de Iturralde, \u201cpor una danza que de orden de la dicha ciudad, desde la ciudad de Estella ha traido de muchachos, quienes a imitaci\u00f3n de Valencianos han manifestado sus habilidades en las fiestas por el nacimiento del Principe\u2026\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estilo valenciano se difunde tambi\u00e9n en ambientes diferentes a las fiestas convocadas por la autoridad municipal, como este de la m\u00e1scara o mojiganga que hicieron los j\u00f3venes te\u00f3logos en la ciudad de Salamanca, con motivo de la canonizaci\u00f3n de San Luis Gonzaga y San Estanislao de Koska. La narraci\u00f3n de la misma es del padre Isla, de la \u201cextinguida\u201d Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, publicada en 1787, aunque se refiere a 1727. El texto no tiene desperdicio. Eran estudiantes navarros los que protagonizaron el evento:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cProcesi\u00f3n, m\u00fasicas, danzas, representaciones, m\u00e1scara\u2026lances fueron en que estos gallardos j\u00f3venes sacaron a p\u00fablico tablero su garbo, su destreza y su gala (\u2026.) aunque para vestirla de varias festivas circunstancias concurrieron tambi\u00e9n estudiantes de la \u00ednclita naci\u00f3n de Vizcaya\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hubo en aquella fiesta jesu\u00edtica de Salamanca danza de galanes o volantes. Dos de ellos fueron a pedir la venia para la mojiganga y\u2026 \u201cObtenida la licencia de la ciudad para que entrase la m\u00e1scara, volvieron con ella los dos volantes corriendo, o rodando, pues al atravesar la plaza dieron muchas vueltas valencianas con singular ligereza y primor, publicando a saltos su placer y mostrando que ven\u00eda la licencia como rodada\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">. Podemos, quiz\u00e1, estar asistiendo a la evoluci\u00f3n de las danzas genuinas de los valencianos hacia unas formas estereotipadas de las mismas \u2013 como tambi\u00e9n llegaron a ser las de gitanos, labradores\u2026etc..-, que perduraron y sobrevivieron incluso a los mismos danzantes oriundos de las tierras valencianas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El efecto homogenizador de los danzantes valencianos se pudo manifestar de igual modo en la vestimenta. Las chaquetillas o jaquetillas de los danzantes o las \u201cvalencianas\u201d de los toreros de la \u00e9poca parecen proceder de los usos de aquellos. El padre Isla -otra vez hablando de danzantes- en su famoso \u201cFray Gerundio de Campazas\u201d, describe minuciosamente la vestimenta de los danzantes de esa localidad leonesa a principios del siglo XVIII en la fiesta del Corpus, con \u201cmuchos cl\u00e9rigos circunvecinos y multitud de frailes aventureros\u201d:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cPreced\u00edalos a todos el tamboril y la danza, compuesta de ocho mozos, los m\u00e1s jaquetones y alentados de Campazas, todos con sus coronas o caronas arrasuradas sobre el cr\u00e1neo o plan de la cabeza, \u00e9sta descubierta y las melenas tendidas; jaquetillas valencianas de lienzo pintado, con dragona de cintas de diferentes colores; su banda de tafet\u00e1n prendida de hombro a hombro y prendida de las espaldas en forma de media luna; un pa\u00f1uelo de seda al pescuezo, retorcido por delante como cola de caballo, y prendido en la punta por detr\u00e1s como hacia la mitad de la espalda; camisolas de lienzo casero, m\u00e1s almidonadas que planchadas, y tan tiesas que se ten\u00edan por s\u00ed mismas en cualquier parte; calzones de la misma tela que la jaquetilla; y en la pretina, por el lado derecho, colgando un pa\u00f1uelo de beatilla con mucha gracia; las bocapiernas de los calzones holgadas y anchas, guarnecidas de una especie de cintillo o cord\u00f3n de cascabeles; medias de mujer todas encarnadas; zapatillas blancas con lazos de hiladillo negro; y, en todo caso, todos ce\u00f1idos con sus corbatas, para meter los palos del paloteado en el mismo sitio, y ni m\u00e1s ni menos como los arrieros llevan el palo en el cinto\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como podemos ver, la valiosa descripci\u00f3n del pol\u00e9mico jesuita todav\u00eda permanece viva en bastantes pueblos que han conservado sus danzantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s palpable resulta todav\u00eda la difusi\u00f3n de un tipo de faldillas, m\u00e1s o menos largas, por una amplia y variada \u00e1rea peninsular, que muy bien puede deberse a la misma procedencia. En O\u00f1ate las faldillas de los dantzaris del Corpus aparecen citadas como \u201cfaldillas valencianas\u201d en 1766, si bien parece m\u00e1s prudente pensar que esto de las sayuelas pueda tener otras dimensiones temporal y geogr\u00e1ficamente m\u00e1s extensas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo referente a la m\u00fasica y a los instrumentos musicales, los danzantes valencianos ejercieron igualmente su influencia sobre el panorama preexistente en las comarcas en que aparec\u00edan. En Pamplona, en el periodo que comprende la segunda mitad del XVI y el XVII, los danzantes eran acompa\u00f1ados primero por julares y algo m\u00e1s tarde por gaiteros; los primeros ta\u00f1endo la flauta y simult\u00e1neamente el tamboril, en unos casos, y el salterio o \u201cttun-ttun\u201d en otros , y los otros, la gaita, que seg\u00fan \u00e9pocas y lugares ha venido recibiendo diferentes nombres: cornamusa, gaita de odre, gaita gallega, gaita (sin m\u00e1s)\u2026en cualquier caso sin percusi\u00f3n. La dulzaina, acompa\u00f1ada de redoblante \u2013dos m\u00fasicos- se afianza en un momento determinado del siglo XVIII, hacia la tercera o cuarta d\u00e9cada, y esto parece tener relaci\u00f3n con la llegada previa de los danzantes valencianos, con su dol\u00e7aina y tabalet.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de ahora gaita y dulzaina, dos instrumentos en principio diferentes, pero aplicados a los mismos usos, quedar\u00e1n en el habla de algunas zonas entrelazados sem\u00e1nticamente, viniendo a ser lo mismo gaita que dulzaina. Es el caso de Navarra \u2013\u201cgaiteros-dulzaineros\u201d de Estella-. El desplazamiento gradual de la gaita por la dulzaina es un hecho que ha quedado constatado por diferentes investigadores en un movimiento que va desde el Levante hacia zonas m\u00e1s occidentales de la pen\u00ednsula ib\u00e9rica. Pero esto es ya un tema mucho m\u00e1s extenso. Jos\u00e9 Antonio Quijera, gran erudito de las danzas y bailes riojanos, registra este movimiento en La Rioja todav\u00eda a principios del siglo XX.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La profesionalidad de los danzantes valencianos queda patente en su remuneraci\u00f3n, claramente superior a la de otros grupos y en el hecho de desplazar a otras comparsas habituales en cada lugar. En concreto, en Pamplona, como hemos visto, durante el siglo XVIII son casi exclusivamente los danzantes de Aoiz, los de Bargota y los valencianos \u2013tambi\u00e9n bastantes a\u00f1os los de Navarrete, cerca de Logro\u00f1o- los que act\u00faan en las fiestas m\u00e1s importantes, a diferencia de la variedad de procedencias en el siglo anterior: bien de la misma ciudad o de la Cuenca ( danzantes de Echauri, Subiza, Esparza\u2026danzantes de Tajonar, que repiten su asistencia varios a\u00f1os); de Obanos, Puente, Cirauqui, de Estella, de Sang\u00fcesa, de Tudela ( todo un mundo dentro del mundo de la danza, que comienza en esta ciudad en 1580, por el Corpus, con danzantes gitanos acompa\u00f1ados de flauta y salterio o ttun-ttun), de Cascante, Fitero\u2026 de las cercanas poblaciones de la Rioja Baja (Igea, Cervera del R\u00edo Alhama, Alfaro, Calahorra, Arnedo\u2026) y del cercano Arag\u00f3n (Tarazona, Ejea de los Caballeros o de la parte de Jaca).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los danzantes valencianos estuvieron por \u00faltima vez en Pamplona en 1792. Los a\u00f1os siguientes fueron los de la Guerra de La Convenci\u00f3n y los valencianos ya no volvieron, perdi\u00e9ndose un elemento de gran importancia en la fiesta y en concreto en la danza. Pero ya, poco antes, la danza de danzantes hab\u00eda sufrido un duro golpe que anunciaba una clara decadencia, por no decir, casi, su desaparici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las autoridades religiosas de las diferentes di\u00f3cesis, durante los siglos XVI, XVII y XVIII , en ocasiones, tuvieron que aplicar a las actuaciones de los danzantes diferentes recomendaciones, limitaciones e incluso prohibiciones, al producirse gastos excesivos, irreverencias, tumultos y atascos en templos y procesiones y, lo que era m\u00e1s grave para el celo de la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica, la desviaci\u00f3n en la atenci\u00f3n al Sacramento o al santo protagonista; es decir, cuando se desequilibraba esa inestable mesura devocional referida anteriormente. Sin embargo, para las cuadrillas de danzantes, el castigo m\u00e1s contundente no vino precisamente de la mitra, sino de la corona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las danzas de danzantes, as\u00ed como las de gigantes y otras manifestaciones destinadas a formar parte de la teatralidad paralit\u00fargica y adoctrinante de la antiguas celebraciones barrocas, sufrieron una grave envestida con el c\u00e9lebre mandato de Carlos III, de julio de 1780, que prohib\u00eda la presencia de las mismas en procesiones e iglesias de cualquier clase. Detr\u00e1s de esta prohibici\u00f3n estaba el esp\u00edritu de la Ilustraci\u00f3n, que impregnaba los ambientes m\u00e1s cultos y progresistas del momento. La nueva est\u00e9tica consideraba todo esto una antigualla, algo totalmente trasnochado y de mal gusto, y por supuesto irreverente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, en este nuevo ambiente, al Cabildo Catedral pamplon\u00e9s, enterado de lo publicado por el monarca ilustrado, le falt\u00f3 tiempo para acatar la real orden y ordenar, ya en agosto, antes de que llegara el ejemplar escrito del decreto borb\u00f3nico, que sus gigantes dejasen de salir durante las octavas del Corpus y de la Asunci\u00f3n. De este modo los can\u00f3nigos ya pod\u00edan contestar con satisfacci\u00f3n y orgullo, como relata don Jos\u00e9 Go\u00f1i Gaztambide en la Historia de los Obispos de Pamplona, que se hab\u00edan anticipado a los deseos del rey.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estamos en una \u00e9poca de grandes cambios y progresos, de los que Pamplona fue modelo. Muchas expresiones festivas populares con plena vigencia hasta entonces tendr\u00edan que sucumbir. Sirva de ejemplo la pastoral del obispo iru\u00f1\u00e9s, Juan Lorenzo Irigoyen y Dutari, baztan\u00e9s de Errazu, modelo de ilustrado, denunciando en 1770 los esc\u00e1ndalos y abusos de los disciplinantes de Semana Santa \u201c\u2026que, con el nombre de penitentes, embarrados, aspados y de otros modos bien impropios, se incorporan en dichas procesiones sin m\u00e1s vestidura que unos simples calzoncillos, quedando por consiguiente desnudas y descubiertas sus carnes, y causando con este traje, adem\u00e1s de la ridiculez y estorbos a la devoci\u00f3n, no peque\u00f1o esc\u00e1ndalo y ruina espiritual en el innumerable concurso de gente de ambos sexos\u2026.\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se puede hablar, en estos a\u00f1os, de verdadera fobia a cualquier afirmaci\u00f3n est\u00e9tica inmediatamente anterior. Don Antonio Ponz, Secretario de la Real Academia de San Fernando, dej\u00f3 escritas en 1785 cosas como estas sobre el aspecto que ten\u00edan en aquel tiempo las iglesias pamplonesas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c\u2026siento haber visto en la Parroquial de S. Lorenzo el monstruoso ornato de la Capilla de S. Ferm\u00edn, y el indecible maderage de los retablos amontonados y extravagantes de S. Saturnino. No hay en la Iglesia del Carmen cosa razonable a donde volver los ojos, pues empezando por la cl\u00e1sica monstruosidad del retablo mayor\u2026\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de los nuevos gustos, las autoridades municipales de Pamplona, a las que Ponz, refiri\u00e9ndose al acueducto de Noain, elogia diciendo que \u201cLos se\u00f1ores de Pamplona tienen genio para pensar y ejecutar cosas de mucha importancia\u201d, siguieron contando, al estilo tradicional, con los danzantes en las grandes celebraciones algunos a\u00f1os m\u00e1s; eso s\u00ed, acatando la imposici\u00f3n de Carlos III de no actuar ni en los templos ni en las procesiones. Esta continuidad nos puede dar idea del arraigo y la importancia de los danzantes en la vida festiva de la ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los tres a\u00f1os de la guerra contra la Francia de la Convenci\u00f3n, que tanto afect\u00f3 a buena parte de Navarra, durante las fiestas de San Ferm\u00edn s\u00f3lo se celebraron los actos religiosos y s\u00f3lo ven\u00eda la danza de Aoiz, por encima de todas las adversidades, empezando por las econ\u00f3micas. Otra vez m\u00e1s merece la pena hacer hincapi\u00e9 en el secular arraigo que todav\u00eda ten\u00edan los danzantes en las costumbres de la corporaci\u00f3n municipal y de paso hacer notar el prestigio de la danza de Aoiz y el aprecio que se sent\u00eda en Pamplona por la misma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los danzantes de Aoiz estuvieron viniendo a Pamplona hasta la Guerra de la Independencia, como vamos a ver ahora mismo. Pero ya al final de este periodo b\u00e9lico de dos guerras, con la reorganizaci\u00f3n de la vida social y, por lo tanto, de la fiesta, el Ayuntamiento ya prescind\u00eda de las cuadrillas de danzantes en sus usos protocolarios. Prescind\u00eda o no ten\u00eda m\u00e1s remedio que prescindir, ante la desaparici\u00f3n, por pura inanici\u00f3n, de aquellas comparsas de danzantes que iban de un lado para otro. Los danzantes locales, al contrario, siguieron vivos en no pocas localidades, generalmente rurales, hasta nuestros d\u00edas .Las cosas hab\u00edan cambiado definitivamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ramos nos aporta al respecto un testimonio muy significativo de lo que ocurr\u00eda en aquella \u00e9poca con los danzantes y en especial con los queridos \u201cdanzantes valencianos de Aoiz\u201d. En 1817, Francisco Irura, de Monreal, dulzainero que durante a\u00f1os acompa\u00f1\u00f3 dicha danza, escribe al Ayuntamiento de Pamplona:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c\u2026 que con el fin de solemnizar las funciones que anualmente celebran V.S. tanto a su glorioso Patr\u00f3n San Ferm\u00edn quanto la del corpus cristi, y facilitar a su p\u00fablico una honesta diversi\u00f3n \u00e1 acostumbrado antes de la epoca de guerras, traer no solo las Dulzainas, sino tambien la Danza con la qual corri\u00f3 por muchos a\u00f1os el exponente, y se le contribuya para todos con 749 reales 13 maravedises en las tres referidas funciones seg\u00fan puede verse en las cuenyas del a\u00f1o 1801, pero hace ya como nuebe a\u00f1os que no concurre la danza a aquellas festividades, sin duda por que V.S. no lo tubo a bien en la desgraciada epoca que va referida en la que todas las atenciones y cuidadios se dirigian a discurrir medios de salir de la esclavitud y tirania del intruso gobierno; y aunque despu\u00e9s de la paz, se verifica la asistencia y concurrencia de la Dulzaina, no se ha restablecido la costumbre respecto a la Danza\u2026\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El solicitante pide traer la m\u00fasica y la danza de Aoiz por el mismo precio que s\u00f3lo la dulzaina, pero no consta respuesta por parte del Ayuntamiento. El documento y la falta de respuesta son muy elocuentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde entonces ya no hay m\u00e1s noticias, que se sepa, de aquellos danzantes de Aoiz, con su dulzaina y tambor, con sus volteos, \u00bfcon sus danzas de arcos y torre humana?, \u00bfcon sus faldillas y chaquetillas?, \u00bfsus sombreros?, con sus, casi seguro, ocho hombres muy habilidosos en la danza\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sorprende que las danzas valencianas, como vamos a ver, siguieran presentes todav\u00eda en la memoria de los pamploneses bien entrado el siglo XIX, prueba de la expectaci\u00f3n que tuvieron en su d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1828, con el paso por Pamplona de Fernando VII y su esposa, en su largo periplo por toda Espa\u00f1a, las autoridades dispusieron, entre otros cosas, instruir a un grupo de veinticuatro ni\u00f1os en las \u201cantiguas danzas valencianas\u201d para cumplimentar a los monarcas. Los peque\u00f1os danzantes, dice la cr\u00f3nica encargada por el Ayuntamiento, iban vestidos con sayas cortas y fajas y bandas de diferentes colores. Al son de las dulzainas \u201cejecutaron su danza y mil vistosas evoluciones con arcos y banderitas, formando grupos dif\u00edciles y graciosos, y entre otros uno que figuraba la m\u00e1s bella pir\u00e1mide; y el que m\u00e1s \u00e1gil o brioso subi\u00f3 \u00e1 la mayor altura, onde\u00f3 la banderola (\u2026) y desaci\u00e9ndose el grupo, todos \u00e1 un tiempo se humillaron ante SS.MM., y danzando en movimiento retr\u00f3grado, sin volver las espaldas, se retiraron\u201d\u00b7<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algo parecido se hizo en Bilbao por las mismas fechas y con igual motivo. El Ayuntamiento de la villa invit\u00f3 a la juventud a preparar diferentes comparsas. Los alumnos del colegio de Santiago, nos cuenta Irigoyen en la obra antes citada, salieron \u201cgraciosamente vestidos, con pantalones blancos y chaqueta de seda carmes\u00ed: ten\u00edan tambi\u00e9n una faja del mismo color (\u2026 )las manos iban ocupadas con arcos de papeles de colores que deb\u00edan servir para hacer las vistosas figuras de la contradanza que hab\u00edan estudiado\u201d. Bailaron \u201c una bonita contradanza, formando con los arcos de colores lind\u00edsimos juguetes y figuras\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero los danzantes, en el caso de Pamplona, como en otros lugares como Tafalla, en donde tambi\u00e9n salieron ni\u00f1os con danza de espadas para Fernando VII, ya eran, eso, ni\u00f1os. Es conveniente tener en cuenta que el hecho de encargar la danza a peque\u00f1os danzantes, cuando anteriormente este menester era patrimonio de la fuerza, la habilidad, la gracia y el prestigio mist\u00e9rico y social de los varones adultos, nos lleva inevitablemente a contemplar un estado de devaluaci\u00f3n del papel de los danzantes en los acontecimientos festivos; devaluaci\u00f3n que ha llegado, salvo valios\u00edsimas excepciones, hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Curiosamente, la interesante descripci\u00f3n de estas danzas valencianas de la Pamplona decimon\u00f3nica est\u00e1 en sinton\u00eda con lo que actualmente podemos ver en algunas poblaciones valencianas; se acoge perfectamente a algunas formas actuales conservadas en ciertas localidades .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De igual manera esta semejanza tambi\u00e9n puede asomar, con m\u00e1s o menos nitidez, especialmente en lo que se refiere a las torres y construcciones humanas, algo tan propio de las danzas valencianas, en las evoluciones de ciertos danzantes castellanos, riojanos, aragoneses o portugueses como los de Miranda de Douro que pudimos y estuvimos obligados a aplaudir en los encuentros del pasado mayo en Pamplona y Eibar, un acontecimiento cultural de primera categor\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hubo un tiempo en el que no se pod\u00eda concebir una fiesta sin danza. Desgraciadamente, hoy en d\u00eda, la danza, con la excepci\u00f3n de ciertas poblaciones admirables en este aspecto, es algo secundario, un peque\u00f1o espect\u00e1culo de relleno en el programa de nuestras fiestas, algo \u00f1o\u00f1o. A pesar de todo, lo conservado tiene su dignidad, y algo o bastante, o mucho, se lo debemos a los antiguos danzantes valencianos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ser\u00eda interesante que todos los a\u00f1os, siguiendo la vieja costumbre, volviesen a venir por Pamplona. O por Aoiz. Ongi etorri.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Por Jes\u00fas Pomares Esparza (Dantzariak, 54)<\/p>\n<ul>\n<li>Entre otras publicaciones del autor, \u201cLa danza en las fiestas y ceremoniales de Iru\u00f1a a trav\u00e9s de la historia\u201d (Fronteras y puentes culturales. Edici\u00f3n Kepa Fdez de Larrinoa)<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ahora que el Grupo de Danzas sigue con su investigaci\u00f3n para recuperar su famoso paloteado del siglo XVIII y reconvertirlo en una nueva ezpatadantza, colgamos&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":22,"featured_media":2434,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[50],"tags":[],"class_list":["post-2433","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-dantza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tutoberri.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2433","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tutoberri.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tutoberri.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tutoberri.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tutoberri.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2433"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/tutoberri.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2433\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2447,"href":"https:\/\/tutoberri.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2433\/revisions\/2447"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tutoberri.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2434"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tutoberri.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2433"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tutoberri.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2433"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tutoberri.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2433"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}