Aoiz y el poder de las flores
Jardines que se atraviesan, se huelen y se tocan. Que cuentan una historia o realzan un aniversario importante. Que alegran la vista, llenan de color una plaza y, a la vez, invitan a dar pasos por la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente. Jardines que defienden la multiculturalidad, que recuerdan la importancia de las asociaciones para un pueblo, que esconden pequeños secretos, que hacen un guiño al postre local o que conforman las faldas de una giganta. Todo eso, y más, puede disfrutarse este fin de semana en el Prepirineo navarro.
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