Trekking por Annapurna (Día 7)
Ayer fue el año nuevo nepalí y a la noche en el lodge hubo cánticos y bailes, pero acabaron pronto porque a 4.200 metros y a partir de las 9 de la noche, ya dan ganas de acurrucarse al calor del saco de dormir. Además, hoy tocaba madrugar para subir al lago Tilicho a 4.920 metros de altura, como antesala de lo que seguro será la etapa más dura de nuestro trekking: el paso del Thorong La, de 5.400 metros.
A las 6, y tras un ligero desayuno, hemos arrancado «vistare vistare», como se dice aquí despacio, despacio, para afrontar las primeras cuestas. El día prometía buen tiempo y espectaculares vistas. Al fondo del valle del río Marsyangdi se alza majestuoso con sus 8.165 metros el monte Manaslu, que nos ha acompañado todo el camino. A nuestra izquierda, los Anapurnas y el monte Tilicho.
Pronto hemos llegado a la nieve, pero antes hemos tenido que sortear la caída de piedras de las vertiginosas laderas. Hasta hemos tenido un incidente menor. Una de las rocas que caían nos ha golpeado en lo que ha quedado como un moratón y una anécdota para contar. El Himalaya está en constante movimiento. Los glaciares arrojan hielo que desplazan las piedras y modifican el paisaje y los caminos.
Alcanzar el lago Tilicho ha sido la alegría del día, pero nos esperaba una fuerte bajada. Tras diez horas y media de actividad, en lo que es la etapa más dura del trekking hasta el momento, hemos llegado a destino cansados, pero sanos y salvos.





