Devoción y tradición se conjuran en Aoiz

Procesión con el santo, misa solemne y bailes de gigantes y dantzaris. Ningún ingrediente faltó ayer por la mañana en Aoiz para que la localidad celebrase el día grande sus fiestas.

El primer acto del día fue una concentración de comparsas de gigantes y cabezudos venidas de Tudela, Baigorri, Lumbier, Lodosa, Cáseda, Txantrea y la propia de Aoiz. Recorrieron las calles del casco viejo del pueblo acompañados por los gaiteros hasta llegar a la plaza Baja Navarra, donde los gigantes se depositaron en formación por el lugar donde minutos más tarde pasaría la procesión.

Esta empezó unos minutos después de la hora prevista. Los vecinos se fueron turnando entre hombres y mujeres para transportar la imagen de San Miguel. Los porteadores fueron, por los hombres, José Luis Carrillo, Javier Vidondo, Antonio Alzorriz, Patxi Villanueva; y, por las mujeres, Carmen Germán, Asunción Beriain, María Puy Goñi y Teresa Herrera. Detrás del santo iba Antonio Pérez-Mosso, el párroco, así como la corporación municipal y la banda de música Mariano García.

Uno de los momentos más emotivos llegó cuando la comitiva se detuvo para que la Coral de San Miguel, dirigida por Aitziber Marchueta, diera la bienvenida al santo con el canto del Agur Jaunak. Además, como novedad de este año, el vecino Javier Erdozain entonó a San Miguel una jota compuesta por él mismo.

Cuando la procesión llegó a la iglesia de San Miguel, comenzó la misa solemne. Fue celebrada por Antonio Pérez-Mosso, que pidió al patrón la protección para el pueblo, y estuvo acompañada por la Coral San Miguel. Durante el ofertorio tuvo lugar la tradicional danza de los gigantes dentro de la iglesia. Tere Molinero, vecina de 71 años, no dudó en subirse a su asiente para ver mejor: “Lo que sea por no perdérmelo”. Al final, la coral cantó el Aleluya de Haendel, arrancando una gran ovación de los fieles.

Tras la ceremonia, la fiesta se trasladó a la plaza Baja Navarra donde se ofreció un almuerzo a base de vino, chorizo y queso que no tardó en desaparecer. Para cerrar la mañana, la Agoizko Dantzari Taldea ofreció un espectáculo de baile con dantzaris de distintas edades.

Informazio gehigarria: Diario de Navarra