Aoiz entre comparsas amigas

Gaita y txistu volvieron a poner ayer la nota musical en el día grande de las fiestas agoizkas dedicado ayer a su patrón, San Miguel. Desde las dianas, hasta la hora de comer, junto a la Banda de Música Mariano García y la txaranga Bilaketa, Aoiz sonaba de punta a punta, con la visita de seis comparsas que unidas a la anfitriona sumaron más de treinta figuras bailadas al son de otros tantos gaiteros que hicieron vibrar a la villa.

Puntuales a su cita, las comparsas de Gigantes y Cabezudos de: Tudela (Sociedad Nueva), Baigorri, Lumbier, Lodosa, Cáseda y Chantrea se concentraron a las puertas de la Casa Consitorial, testigos del paso de la procesión, en la que participaron la banda, el grupo de gaiteros Milaur y el de dantzaris txikis, junto a la comparsa local, previa a la Misa de la Vela cantada por la Coral San Miguel.

Agur Jaunak al santo en la calle, al son del txistu ofrenda y, como novedad, jota, porque la de ayer fue una procesión con “momentico”.

‘Momentico agoizko’, Javier Erdozáin le cantó al santo. Foto. cedida

A la altura del número 5 de la plaza Mendiburua, Javier Erdozáin, vecino de Aoiz y alumno de la escuela de jotas Irabia de la Chantrea, protagonizó Una Jota al Patrón, escrita por él, acompañado a la guitarra por Marisa Burguete y por el acordeonista Pedro Urabayen.

Todo fueron felicitaciones y aplausos a la iniciativa de este agoizko que, tras pedir permiso al párroco, se estrenó en su pueblo. “No he dormido en toda la noche, en mi vida me he puesto más nervioso, pero me ha salido bien y me ha compensado”, expresaba ya relajado con sus amigos de la cuadrilla Beti Gazte, entre los que se encontraba Urabayen, que también confesó haber pasado sus nervios.

Con la actuación de Erdozáin, puede decirse que la procesión de Aoiz ya tiene “momentico”, porque declaró su intención de repetir en el futuro, sobre todo al ver la cálida acogida que el público brindó al tenor: un aplauso tan potente como su voz.

Y junto a lo nuevo, lo tradicional, el vals de gigantes en la iglesia que desde hace 13 y 11 años respectivamente, Urko Dendarieta y Kepa Larrea protagonizan en el interior . Ayer lo hicieron al son de los gaiteros del grupo Milaur: Alberto y Lander Ibáñez , con Juanjo Ventana.

Fusión de dantzas y rumba, la sorpresa de la actuación

“Ya casi no necesitamos ensayar. Esto es como una rutina quedamos un par de días la semana anterior y ya está”, declaraba esta pareja a la que le llueven cada año las felicitaciones a la salida del templo, felicitaciones que se extienden a los gaiteros, en los que los más txikis agoizkos y agoizkas encuentran ejemplo. Lander tienen 12 años, y ya lleva casi cuatro colaborando con este otro “momentico” del día grande de su pueblo.

DANZAS CON SORPRESA. En la plaza de la Baja Navarra un año más hubo que buscar la sombra mientras actuaban los dantzaris. La Euskal Dantza con Agoizko Dantzari Taldea, y el reparto del chorizo, queso y vino concentraron a numero público en una de las actuaciones más esperadas del año.

Siete grupos salieron a escena con sus bailes: Aurresku, Ikurriñari, Zazpi Jauzi, Bera, Gorulari, Pescadoras y el Ciego.

Félix Cía, reconocimiento a 25 años de gaitero

El baile de la Era popular, al son de los gaiteros de Lumbier, cerró la actuación de más. Cerca de setenta dantzaris, guiados habitualmente por seis monitores, que llenan cada año Aoiz de sus danzas identitarias, y que por ello este año han recibido el reconocimiento popular.

Danzas y gaitas dejaron paso a las comparsas amigas que repitieron visita, salvo la de Lodosa que ayer se estrenaba en Aoiz. Se colocaron los gigantes para el vistoso Vals y la Polonesa conjunta, interpretado por un escenario completo de gaiteros y tambores. Entre ellos, destacaba ayer sin quererlo, Félix Cía, a quien sus compañeros le hicieron entrega de un detalle por sus 25 años entonando la gaita por las calles, entre gigantes y en las fiestas agoizkas.

Komunikabidea: Diario de Noticias