Chernóbil. Navarra inyecta salud a la infancia ucraniana

Viven en las aldeas cercanas al radio de exclusión de 30 kilómetros establecido alrededor de la vieja central de Chernóbil, en una zona devastada por el desastre nuclear ocurrido en 1986. Pero durante dos meses de este verano, veintidós niños y niñas ucranianos son acogidos por familias navarras con un objetivo que es vital para ellos: recuperar las defensas para afrontar el invierno. La Organización Mundial de la Salud (OMS) asevera que si un niño que vive en una zona contaminada de radiación como Chernóbil sale de esa región dos meses durante unos cinco o seis años llegará a ser un adulto sano. Con su estancia estival en Navarra se consigue lograr este objetivo.

Este es el saludable proyecto que comparten las asociaciones Arco Iris Solidario, arraigada en Navarra, y Chernobil Elkartea, que opera en la CAV. Ambas empezaron sus programas de acogida durante el verano en 1996, y hace un par de años decidieron sumar esfuerzos. “La unión va muy bien, porque ahora pueden venir más niños”, afirma Marian Izagirre, presidenta de Chernobil Elkartea. Sin embargo, para que esto sea posible, apunta, es necesario que haya familias dispuestas a acogerlos durante dos meses. “Las asociaciones dependemos mucho de los medios de comunicación para dar a conocer estos proyectos, pero también funciona muy bien el boca a boca: siempre hay una familia con una buena experiencia que puede hablar con otra familia y que el verano siguiente venga un niño más”, señala la responsable de Chernobil Elkartea.

El programa de acogida está enfocado a que los niños “recuperen las defensas” para que pasen el invierno en Ucrania con más fuerza. “Es básicamente un programa de salud: lo importante es que los niños salgan de la zona contaminada”, destaca Marian. Por ello, se hace hincapié en que, mientras los niños y niñas ucranianos estén con sus familias navarras de acogida tengan una alimentación equilibrada. “Es muy importante porque ellos tienen una dieta muy poco variada. Desde luego, allí no tienen acceso fácil a la carne o el pescado, sino que son alimentos que están más reservados para días de fiesta”.

El proceso de selección de los menores comienza cuando la familia del niño en cuestión lo inscribe en el programa a través de los monitores que trabajan en Ucrania. Entonces, el equipo visita a los menores que pueden ser candidatos para viajar a Navarra y la CAV. “Con posterioridad, se hace la captación de la familias de acogida. Si encontramos veinte familias nuevas, vienen veinte niños; si conseguimos cinco, vienen cinco. Pero siempre se visitan a unos cien niños”, expone Lide Alvarez, de Chernobil Elkartea.

ACOGIMIENTO CONTINUADO. Además de hacer entrevistas a las familias que quieran acoger a los menores, las asociaciones les proporcionan preparación con psicólogos antes de recibir al niño en verano. “Buscamos que el niño y la familia encajen, lo que nos interesa es que se lleven bien para que vuelvan el año siguiente”, dicen. En ese sentido, tanto Lide como Marian hacen hincapié en que el programa es “un acogimiento continuado”: se plantea que el niño vuelva siempre con la misma familia, hasta que cumpla la mayoría de edad.

Insisten en que no van a buscar a un niño que no quiera venir. “Lo que hacemos es asegurarnos de que el niño quiere venir o que por lo menos está preparado para dar el paso. Ello no impide que el primer año sea complicado”, comenta Marian, que equipara la situación a “cuando de pequeños queríamos ir a las colonias y cuando te vas te falta tu madre y estás un poco perdido”. “Nosotros intentamos que cuando los niños estén aquí vean caras conocidas y que sepan que su madre en un momento dado puede identificarles. Eso les da mucha confianza”, indica.

Las dos asociaciones que impulsan este programa acompañan a las familias de acogida durante todo el verano. “Vienen monitoras de Ucrania bilingües que, además, conocen a los niños”, resalta Marian. Asimismo, se realizan actividades a lo largo de los dos meses para que los menores y las familias se junten, desconecten y compartan sus experiencias.

En cuanto a la atención de posibles contingencias médicas de los menores, Carmen Oscariz, presidenta de Arco Iris Solidario, indica que “el funcionamiento del seguro médico de los niños es el mismo en Navarra y en la CAV. Están incluidos en la cartilla de la Seguridad Social, como ocurre con nuestros hijos”. El Colegio Oficial de Dentistas de Navarra, por su parte, pone a disposición del programa un número de dentistas que atienden a estos menores gratuitamente. “Son niños y niñas que vienen con la boca en muy malas condiciones”, resalta Carmen.

Contacto con las asociaciones. Para obtener información sobre el programa de acogida de niños y niñas procedentes de Ucrania, cualquier persona interesada puede llamar al 670419078 (Chernobil Elkartea) o al 645698392 (Arco Iris Solidario), así como acceder a la página web asociacionchernobilelkartea.blogspot.com.es. Las asociaciones animan a la gente a que “se apunte o, al menos, se informe”. “Hay muchos niños diferentes y cada uno necesita un modelo de familia distinto. Todas sirven”, afirman.

Komunikabidea: Diario de Noticias