El puente de Guzmán

Como muchos saben, existe entre Ekai y Aoiz un hermanamiento especial que viene de muy atrás. Este hermanamiento, dado por el entendimiento de las gentes de los dos pueblos, se materializa en las vías de unión que permiten a los vecinos de las localidades comunicarse físicamente.

Aparte de la carretera principal, desprovista de árboles y afeada por el semidespoblado polígono industrial de la entrada de Aoiz, tenemos la pista de todo uno que une el citado polígono con la carretera que va de Ekai a Olaberri. Desde el martes, también tenemos recuperado el camino y el puente que el bueno de Guzmán habilitó en su día y que transcurre paralelo al río Irati. Retomando el proyecto que en su día Guzmán inició mejorando el sendero, Toño Txakolí se propuso preparar una pasarela de diseño propio, que facilitase el transito por un determinado punto del camino. Esta obra de alta ingeniería, precisaba de la ayuda y participación del propio Guzmán en asuntos de asesoramiento, de la herramienta del ayuntamiento de Aoiz y de la mano de obra, más bien poco cualificada, de los corredores de las dos localidades que son habituales en este recorrido.

Pertrechados con grandes dosis de voluntad y los aperos necesarios, el equipo de acción colocó a conciencia la pasarela en el lugar previsto sin contratiempos, desbrozó el camino y dejó medio organizada la finalización de la obra, con la próxima colocación de otro tramo un poco más adelante, una comida y una partida de mus. Ahora las comunicaciones entre las dos localidades ya pueden presumir de tener un vínculo de unión bonito, que haga honor a la categoría de las mismas.

Entre las compuertas de Aoiz y la central eléctrica de Ekai, encontrarás las esencias que inspiran a los que aman el río y no se conforman con un mundo gris. No te lo puedes perder.