La paz se firmó en el Beti Jai

Mucha gente pregunta después de San Isidro quién ganó la Jota del Chocolate; unas veces ganan los gaiteros, muchas veces ganan los dantzaris, pero se suele decir que han quedado empate.

También algún crío pregunta si los dantzaris están enfadados con los gaiteros. En fin… Aunque pensándolo bien, quizás algo de razón tengan estos txikis porque durante la hora larga que dura esta jota, las miradas se cruzan odiosas y algún desfondado dantzari desea que el incansable gaitero se atragante, y seguro que a los gaiteros se les pasa por la cabeza algo similar, porque el orgullo pesa mucho.

Lo cierto, es que simulando la firma de la paz que se firmó en San Román entre agramonteses y beamonteses, todos los años tanto gaiteros como dantzaris firman la paz en el Beti Jai; comentan la proeza y se ríen tanto de las desgracias propias como de las ajenas. Porque no hay nada mejor para hacer las paces que sentarse delante de una mesa del Beti Jai, que año tras año tan bien mima a los participantes de la Jota del Chocolate con un suculento tentenpié, y se encarga de preparar el chocolate para todo el pueblo. Es el Grupo de Danzas el que recuperó esta jota y año tras año la muestra, aunque la que organiza todo minuciosamente desde la sombra es Erika y demás chicas del Beti. Eskerrik asko!