Ermitas de la villa de Aoiz (1ª parte – Ermita de San Lorenzo)

Nos hemos propuesto realizar un estudio sobre la historia de las ermitas, situadas en los términos de la villa de Aoiz, que mantienen una edificación, y de otras derruidas, de las que solamente disponemos interesante documentación. Lo hacemos, a través del estudio de procesos y de actas notariales, disponibles en Archivo General de Navarra.

Como primera aproximación a este trabajo, hemos obtenido información puntual y rigurosa de la publicación “Ermitas de Navarra” de Fernando Pérez Ollo, que fue patrocinado por una entidad financiera, en donde se incluye una recopilación de las ermitas que se adjudican a cada municipio navarro. En esta obra publicada en el año 1983, se citan las ermitas de la villa de Aoiz, haciendo referencia al año 1798. Se nombran las ermitas de San Lorenzo, San Salvador, San Juan y San Román como las principales. También se citan las de San Joaquín, San Bartolomé y se mencionan las ruinas de la de Santa Engracia.

Señal o mojón existente en el lugar donde creemos estuvo situada la ermita de San Lorenzo

ERMITA DE SAN LORENZO

Empezamos por analizar la documentación estudiada de la ermita de San Lorenzo, merced a los datos que conocemos sobre ella, empezando por los más antiguos hasta los más recientes.

Continuamos por señalar la situación física de esta ermita, dentro de los límites de los términos de la villa de Aoiz. De ella, según nuestro criterio, solamente existen en la actualidad, ciertos lienzos de pared poco definidos sobre un promontorio. En la parte plana del mismo se pueden apreciar líneas de lajas de piedra, sobre las cuales podría encontrarse paredes de su estructura general. Este lugar contiene gran cantidad de piedras de diferentes tamaños, que podían ser parte de las paredes de ella.

Situada sobre un lugar señalado por un hito como San Lorenzo, este paraje tiene una visión completa y nítida de la villa de Aoiz. Creemos estuvo ubicada en esta explanada que culmina el barranco denominado San Lorenzo. En la actualidad la zona está bastante abandonada, albergando un derruido puesto de palomas, y más alejada una construcción de madera, que en su día pudo ser un observatorio de paso de aves, en sus vuelos de trashumancia a través del Pirineo.

El acceso a este lugar, puede hacerse por medio de dos sendas, que parten de la salida norte de la villa de Aoiz, y discurren por ambos laterales del barranco con pendientes acusadas. Parte de dichas sendas atraviesan zonas de pinares y otras de matorral diverso.

Según nuestro criterio, el lugar elegido para la construcción de la ermita de San Lorenzo, está bastante apartada de los edificios de la villa, pero con una perfecta visión de su conjunto, por lo que podía ser un lugar perfecto de aislamiento para el ermitaño, en el desarrollo de espiritualidad y vida contemplativa.

Debemos señalar que es una hipótesis lo expuesto hasta ahora, sobre la situación física de la ermita de San Lorenzo, que planteamos una vez conocidas diversas noticias de personas de edad avanzada, que nos han manifestado, que en el lugar mencionado, existían ruinas de dicha ermita.

Las primeras noticias históricas sobre San Lorenzo, las hemos obtenido de un minucioso proceso, el nº 039032 del año 1584, que se encuentra depositado en el Archivo Real y General de Navarra. En él, se hace referencia al pleito por injurias, entablado entre el Sr. D. Martín de Monreal hijosdalgo y vecino de la villa de Aoiz, contra Miguel de Meoz y María Calderón su mujer, el bachiller Calderón, Francisco de Belbys ermitaño de Lorenzo y de Lorenzo de Nagore estudiante. El proceso es muy extenso, consta de 216 documentos, y solamente daremos noticia de lo que se especifica referente al ermitaño, que gobierna dicha ermita.

En el primer documento, están las declaraciones de Martín de Monreal: “que especifica ser buen cristiano y temeroso de Dios, de buena vida y fama, quieto y pacífico, templado y comedido de hechos, impedido de perlesía y de más de sesenta años. Que es noble notorio, de padres y abuelos, hijo legitimo de Martín de Monreal, vecino que fue de la villa de Aoiz y obtuvo ejecutoria de hidalguía. Que nunca ha dicho palabras injuriosas ni ha ofendido al dicho Francisco Belbys ermitaño de San Lorenzo, ni ha tenido intención ni propósito de matarlo”.

Con respecto de los otros acusados dice: “que Martín de Monreal nunca ha injuriado ni ofendido ni de palabras, ni hechos a los dichos Miguel de Meoz y María Calderón, ni al bachiller Calderón, ni contra ellos ha dicho palabras injuriosas ni ofensivas y mucho menos se ha aprovechado de la dicha María Calderón, en catorce años. Y esas palabras injuriosas, las han levantado contra mi parte, personas que le tienen odio y mala voluntad, porque mi parte siempre ha tenido y la tiene, por mujer muy honrada, y ello es público y notorio. También expresa que aunque son vecinos, solamente se ha comportado correctamente con ellos, dando ciertas cantidades de trigo, para los estudios del bachiller Calderón”.

Por otra parte dice “que sí ha dicho algunas palabras injuriosas contra María Calderón, es porque ella le ha ofendido llamándole viejo y rufián, y aunque estuvo tentado, nunca la ha puesto la mano encima, por lo que pide, se sancione a María Calderón por las palabras injuriosas que dijo a las personas de la villa. También manifiesta que si mi parte haya querido echar cuernos en la dicha casa de Miguel de Meoz y su mujer, ha sido para su huerta, que la tiene muy regalada dentro de su casa, para echarlos en las raíces de los árboles, que les aprovechaba mucho”.

Estas declaraciones las hace: “desde la cárcel donde se halla preso por el conflicto entablado, por las amenazas en especial contra el citado ermitaño Francisco de Belbys, al que amenazó con ir a la ermita de San Lorenzo, a matarlo”.

Panorámica de Aoiz, desde el lugar donde según nuestra hipótesis estaba situada la ermita de San Lorenzo

En las declaraciones de testigos del proceso, declara Esteban de Lesaca ermitaño de la ermita de San Salvador y dice: ”que habiéndose visto con Francisco de Belbys ermitaño nombrado en el juicio, que es de su misma profesión, le dijo que algunas mujeres habían dicho, que el acusado iría a su ermita para matarlo. Otra declaración de Charles de Raxa, vecino de la villa de Aoiz, dijo que el primer domingo después de Nuestra Señora de septiembre, se vio este testigo con Francisco de Belvys ermitaño nombrado, que se hallaba en la ermita de San Juan de Cembozain, que está en los términos de esta villa, para que hablase con Juan de Monreal, hijo del acusado, que por favor no tuviese ningún odio y mala voluntad, por la queja que había dado contra dicho acusado. También había gentes que le habían dicho, que el acusado, le andaba buscando para matarlo. Y que habían ido a su ermita en su busca, por eso se refugió en la ermita de San Juan de Cembozain.

Que la única causa de las amenazas del acusado era, porque el dicho ermitaño, se alojaba algunas veces en casa de los ofendidos, y entraba y salía en ella”.

El resto del proceso y su resolución carece de interés para este estudio, solamente lo hemos puesto en conocimiento, por los datos que aporta relativos a las ermitas de la villa de Aoiz, y en particular a la ermita de San Lorenzo.

En otro documento que corresponde a las actas notariales de Andrés de Alli, con el nº 61, del 15 de noviembre de 1648, se inscribe el nombramiento de ermitaño de San Lorenzo.

El motivo de este nombramiento, era cubrir el empleo de ermitaño, debido al despido de Joanes Geloy, por incumplimiento de sus funciones. El nombramiento lo hacen: D. Francisco de Verrio cuyo es el palacio de Gurpegui, como alcalde; D. Pedro de Herdozain y Zozaya, cuyas son las pechas de Urrizola, regidor cavo; D. León de Villanueva y García Abaurrea, regidores. Se reúne el ayuntamiento y con la asistencia del escribano, hacen el nombramiento de ermitaño de la ermita de San Lorenzo, usando la facultad que le conceden los vecinos, en la persona de Pedro de Luys, natural de la villa de Jaurrieta en el valle de Salazar.

Documento del proceso nº 039032 año 1587, se nombra a Francisco de Belbys ermitaño de San Lorenzo

El documento de nombramiento expresa: “Dijeron sus mercedes todos de una conformidad, que le nombraban y nombraron por tal administrador de la dicha basílica de San Lorenzo, para que hoy mismo sea tal administrador y ermitaño de ella”. A continuación el ayuntamiento de la villa de Aoiz, le impone al nombrado una serie de condiciones, para que cumpla bien su cometido. Se señala, que cuide de la administración, asistencia y limpieza de ella y de sus bienes anexos. También le imponen la condición de que como ermitaño, haya de asistir desde Santa Cruz del tres de mayo, hasta Santa Cruz del catorce de septiembre, en la ayuda a la celebración de misa todos los días, al conjurador. Este clérigo es nombrado por las autoridades de dicha villa. El conjuro se deberá hacer, cuando aparezcan las tormentas acompañadas de rayos y truenos y otros fenómenos que puedan perjudicar la economía de la villa.

Las funciones señaladas, las debe de hacer Pedro de Luys sin discusión alguna, con la amenaza de despido, por parte de la autoridad del Ayuntamiento.

Con el acuerdo del nombramiento y su aceptación por parte del ermitaño, se presenta una súplica al Sr. Obispo y Vicario General, para dar el título al nombrado, y para que pueda usar el hábito de ermitaño, bajo las condiciones expuestas. Al final del documento, se inscriben las firmas de los componentes del ayuntamiento, y la del escribano Andrés de Alli.

Hemos estudiado y transcrito otras actas notariales sobre el nombramiento de ermitaños de San Lorenzo, y son todas muy parecidas en su contenido a la descrita, y corresponden a otros años. En el año 1672 el nombramiento de ermitaño de San Lorenzo se hace a Martín de Turrillas según el documento nº 127 de Lupercio de Gurpegui (menor) notario de la villa de Aoiz. En el año 1676 se nombra ermitaño de San Lorenzo a Juan de Apestegui según documento nº 22, del mismo notario de Aoiz, Lupercio Gurpegui (menor).

En otro documento el nº 24, que corresponde al mismo notario, realizado en el año 1689, se recoge otro nombramiento de ermitaño de San Lorenzo. En este caso se justifica la elección, por no poder asistir por enfermedad considerable el titular, Juan de Urroz alias Bordesin ermitaño. Por este motivo los regidores de la villa de Aoiz, nombran por ermitaño de dicha basílica a Juan de Ugarte, habitante de la villa.

Espacio situado al lado de la ermita de San Lorenzo. Pieza de seis robadas de cultivo

Un nuevo documento sobre esta ermita, la hemos encontrado en el acta notarial nº 47 de Martín de Najurieta, de fecha 7 de abril del año 1715. En ella Juan de Sagardoy ermitaño de la basílica de San Lorenzo segundo patrón de esta villa de Aoiz precisa: “que de su buen derecho y mediante juramento, que voluntariamente realiza mediante documento ante este escribano, que hará tres años que el alcalde y regimiento de la villa de Aoiz le nombró ermitaño, y que como complemento se le agrega el beneficio por renta, de una pieza de tierra blanca de pan traer, de seis robadas”.

El ermitaño citado da en arriendo esta pieza adosada a la ermita, a su hijo Domingo de Sagardoy, para que pueda alimentar a su padre el ermitaño, en su salud y enfermedad. En esta situación el citado Domingo Sagardoy, maestro zapatero, al no tener medios para cultivar esta propiedad, La arrendó en el mes de enero del año 1715, con la condición de que la cultivase por espacio de tres años, Ignacio Toane mozo labrador, habitante del lugar de Itoiz.

El arrendador pagaría el primer año en calidad de sembrar cebada, ocho robos de este cereal, y cinco robos de trigo por los restantes.

Por lo especificado en este documento, se constata la existencia de una finca de cultivo en el entorno de la ermita de San Lorenzo. Por lo observado en el lugar, en donde consideramos podía estar dicha ermita, hay un gran espacio en la actualidad de terreno baldío, que pudo ser de propiedad de ella y haber sido cultivado.

Esta documentación que aportamos no agota la historia de esta ermita de San Lorenzo, en un próximo trabajo presentaremos otras noticias sobre ella.

En otros trabajos que estamos preparando daremos noticias en tiempos pretéritos de las otras ermitas. Estas aportaciones las hacemos con el motivo principal de dar a conocer una parte de la historia de la villa de Aoiz.

Terminado en diciembre de 2018
Josetxo Paternain Nagore