“Nunca es siempre así”. Capítulo 1: De Aoiz al Himalaya

Como algunos de vosotros sabéis, después de mucha preparación y un verano cargado de montes en el pirineo,  5 personas de Aoiz y otras 8 de Berriozar partimos el día 30 de agosto hacia el Himalaya. Nuestra intención era hacer el trekking del Everest subiendo por el valle de Gokio y bajando por el del Khumbu. Pese a que estábamos un poco preocupados por el tiempo, pues íbamos un poco temprano, en época de lluvias todavía, todo salió a la perfección.

Ha sido una experiencia inolvidable y no exenta de aventura e incertidumbre. Cinco de los 13 miembros del grupo eran y son menores de edad. Una de ellas con doce años, Maider Valenzuela de Berriozar, ha hecho cima en el Kalapathar, una montaña de más de 5.500 metros, demostrando así que con ilusión y esfuerzo se consiguen muchas  cosas.

 

Este, es cierto, no era el objetivo principal. De lo que se trataba era, de que los más jóvenes tomaran conciencia de una realidad difícil de comprender si no viajas.

El mundo es muy grande y nos ha tocado nacer en la parte privilegiada del mismo, y lo más importante, lucir esto en el currículum con orgullo, es un error… carece de mérito. Ver como se vive en el resto del mundo es una buena terapia para curar esta enfermedad. También viajando te das cuenta de que somos todos, si no iguales, muy parecidos. Todos amamos a nuestros padres, hijos, hermanos… Todos queremos lo mejor para ellos y para nosotros mismos. Todos tenemos grabado nuestro entorno en el corazón, aunque a veces nos toque abandonarlo.

Por otro lado, también te das cuenta de que todos participamos del pecado del miedo. Hasta en eso somos iguales. Los americanos y europeos tenemos miedo a que los sudamericanos y los africanos vengan a quitarnos, los habitantes de los Emiratos temen que los pakistanís y los nepalís les quiten. Los nepalís tienen miedo de que los indios les quiten y los indios… esos no temen nada, porque nada tienen.

Vuelas y vas cruzando países, pero nadie es capaz de saber en cuál de ellos estás, porque no se distinguen desde el cielo. Sin  embargo cuando aterrizas, depende lo que ponga en tu pasaporte tendrás las puertas abiertas o cerradas. Sólo hay una cosa que todas estas reglas cambia: el dinero.  Me gustaría pensar, que cada vez que estos jóvenes nuestros vean a una persona de fuera de su entorno, no vean a un americano, un español, un ruso, un nepalí, un marroquí, etc., ojalá lo que vean sean personas.

Queremos compartir esta experiencia con vosotros, en un vídeo que hemos partido en cuatro capítulos, que iremos colgando conforme pasen los días.  Se titula como un dicho budista, que nos dice que todo está en constante cambio. “Nunca es siempre así”.

  • El primer Capítulo es en Katmamdu.
  • El Segundo nos cuenta la forma de vida de las gentes de Nepal a través de Pasang Sherpa, un nepalí al que hemos tenido el privilegio de conocer.
  • El tercero y cuarto muestran las grandes montañas del Himalaya y nuestro paseo por sus faldas.

Esperamos que os guste.

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