Jota del Chocolate

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Se traen gaiteros y por la tarde, en la plaza, se organiza un baile que dura hasta hora avanzada de la noche.

Mientras tocan los gaiteros, cuatro solícitos mayordomos, salen de casa del prior disfrazados de doncellas de servicio doméstico y portadores de sendas bandejas con chocolate y “bolaus”, que ofrecen a los gaiteros. Su paso por el pueblo da origen a toda clase de comentarios y chistes sabrosos.

Ellos, impertérritos, con sus caras tostadas por el sol, llegan al punto de su destino y después de dar los chocolates a los gaiteros sacan a bailar a cuatro mozas que, precisamente, no deben saber hacerlo e inician con ellas la conocida “Jota del Chocolate”, que después sigue todo el público.
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MI PUEBLO
José Amichis Goiburu