«Festivali Folklorik Mesdhetar» (Albania)

A principios del mes de agosto, varios miembros del grupo de danzas de Agoitz, junto con otros de Mikelats, Txori-Zuri, Harizti y Oberena, acompañaron a la fanfarre Ardanbera y a las mozas de la ikastola «Paz de Ziganda», para participar en el Festival Internacional de Albania.

El viaje fue duro: 4 días en total para realizar el viaje. Por lo que las diferentes paradas para comer y estirar las piernas se agradecían. La primera parada interesante fue el principado de Mónaco, donde paramos a comer.

Después de 24 horas de autobús pasamos la noche en un hotel de Roma, y al día siguiente pudimos contemplar las maravillas del Vaticano y la ciudad de Roma.

Para cruzar desde Bari (Italia) a Albania, tuvimos que embarcarnos en un gran ferry junto al autobús y pasar la noche durmiendo en cubierta. Fue una experiencia dura, pero al mismo tiempo esa crudeza, hacía unirnos más a los desconocidos miembros del grupo.

Por fin llegamos a nuestro destino: la ciudad de Vlora (Albania), donde pasamos 5 días para participar en dicho festival. Allí conocimos la cultura albanesa y a sus gentes. Nos alojamos en una residencia, donde convivimos con distintos grupos del Mediterráneo: Turquía, Italia, Grecia…

Cuatro tardes tuvimos que repetir el festival en Vlora. Un extenso repertorio en poco tiempo, lo que supuso un ajetreo constante de cambio de vestuario.

Las mañanas las teníamos libres, que aprovechábamos los primeros días para realizar algún ensayo y corregir diferentes errores, etc. Un día, eso sí, aprovechamos para descansar en las cálidas aguas de sus playas.

Otra de esas mañanas, nos llevaron a visitar los restos arqueológicos de un lugar despoblado, pero que aún conserva restos de su pasado.

El último día, aprovechando el viaje de vuelta, decidimos ir hasta la capital, Tirana, y pasar el día allí para conocerla.

Volviendo en autobús, también aprovechábamos las paradas para conocer otros lugares. Una de dichas paradas la hicimos en Pisa, donde pudimos sacarnos las míticas fotos con su famosa torre de Pisa.

A la vuelta, tuvimos que despedirnos de la fanfarre Ardanbera porque se quedaron otra semana más en Amelie, ya que allá tenían también más actuaciones con el grupo Oberena. Los demás volvimos a casa, donde nuestra cama nos estaba esperando.