Dantzaris de Aoiz, a «El calendario del año»

Cuando Mikel Villanueva, uno de los veinte componentes del grupo de danzas de Aoiz, Agoizko Dantzari Taldea, recibió el mensaje para participar en el concurso de la ETB 2 El calendario del año, lo pasó a sus compañeros dantzaris con la idea de que tan sólo uno o dos se animarían. Su sorpresa fue mayúscula cuando le fueron contestando todos afirmativamente. El concurso consiste en posar semidesnudos para dar forma a un calendario. El premio es el resultado de la venta de los ejemplares que sean capaces de vender, tras ponerle un precio, y tiene que ser destinada a un colectivo y a un fin que en su caso está claro: lo donarán a la Federación de Danzas, Euskal Dantzarien Biltzarra, «para fomentar la cultura de Navarra y las fiestas en torno a la danza», expresaba Mikel Villanueva. También les animó la posibilidad de promocionar su pueblo.

De la veintena de componentes, quince dieron el paso adelante. De ellos, fueron elegidos diez que se lanzaron a la aventura el pasado día cinco. «No teníamos ni idea de en qué consistiría la sesión. Habíamos tenido una primera toma de contacto, en la que le pasamos al equipo un video de nuestros bailes cuando se acercaron a Aoiz para conocer la localidad, nuestra actividad, nuestros bailes y trajes», añadía. Pasaron el casting al que se presentaron, hace aproximadamente un mes. Opinaba Villanueva que el hecho de ser un grupo de danzas, posiblemente el primero en tomar parte en el concurso, ser un grupo mixto y de Navarra, influyó en la selección. Compitirán los agoizkos con los bomberos de Castro, un grupo de mujeres de talla grande de Bilbao, y un grupo de Sokatira, entre otros.

El primer domingo de octubre mostraron los dantzaris los rincones de Aoiz al equipo de la ETB, que se decidió por el cercano Ecay, para llevar a cabo la sesión fotográfica con sus correspondiente poses y puesta en escena. Duró de sol a sol, desde las ocho de la manaña hasta las nueve de la noche y en total se realizaron seis tomas e imágenes. «La primera parte fue dura. Estábamos tensos. No teníamos ni idea de lo que se nos pediría. Vestidos con nuestros trajes de danza, nos fuimos quitando ropa, a las ocho de la mañana con dos grados de temperatura. Según pasó el tiempo, nos fuimos relajando y comenzamos a disfrutar de una experiencia increíble. Pasamos un día de sol superbueno y muy agradable», manifestó el dantzari.

Villanueva añadió asimismo, que la tranquilidad y la poca gente que salió a verles en Ecay les ayudó «a pasar el primer trago». Otra cosa será, afirmaba, si llegan a la final, que será en diciembre en Aoiz y posiblemente en la plaza. Pero están bien animados, e incluso piensan colocar una pantalla grande para que los vecinos se animen a salir y a votarles. Mientras llega ese día, aguantan las bromas y son conscientes de la «preocupación de las amatxos» y, sobre todo, se divierten con una experiencia inolvidable.