Unas gallinas de libro

Maitina Gutiérrez Cuenca, con una gallina de plástico adquirida en un viaje a Camerún, y la autora del libro, Mar Del Rey Gómez-Morata, posan en Pamplona antes de presentar la obra en la librería Auzolan.
Aser Vidondo

Saragüeta es un pequeño pueblo del pequeño valle navarro de Arce donde pasan pequeñas cosas que, no por ello, dejan de ser extraordinarias. Y así lo ha visto una escritora que, llegada de su Madrid natal, ha acabado por enamorarse del estilo de vida rural tan “auténtico” que todavía puede respirarse en sus casas, calles y montes. Y, a través de los ojos de unas protagonistas muy especiales, las gallinas de una vecina con la que ha trabado una “gran amistad”, relata lo que ambas definen como “historias de disfrutar, de calor humano”.

‘Las gallinas de Maitina’ es el título de este libro, tercero en el currículum de Mar Del Rey Gómez-Morata, una “turista-escritora” de 40 años que se dedica a la narración oral y a escribir. Precisamente en un viaje a Etiopía para realizar rutas de trekking fue donde conoció en 2015 a Maitina Gutiérrez Cuenca, de 56 años y vecina de Saragüeta. “Nos invitó a todo el grupo a visitar su pueblo y a dormir en su casa rural, y allí que nos fuimos. Al conocerla mejor fue cuando quise contar su forma de ser y de vivir en un marco como el suyo, cerca de la naturaleza, con sensibilidad, muy en contacto con la vida y la muerte, y encontré la mejor forma de hacerlo dando voz a sus animales al ver cómo ella los trata y sabe ver su personalidad”.

Maitina Gutiérrez, tras enviudar años atrás, apostó por conservar en casa unos pocos de los animales con los que trabajaba su marido Carmelo, ganadero. Y lo hizo con un sentimiento especial. “Trato de ofrecerles la mejor de las vidas posible para devolverles todo lo que ellos nos han dado. Aquí todos se mueren de viejos”, asegura, a la vez que lamenta que “ya casi nadie tiene animales en casa ni los saca a pastar a los montes, que se están cerrando”.

Posee yeguas, ovejas, dos gatos y un perro, además de unas 25 gallinas que cuentan con “un gallinero de antojo, amplio y con una serie de varas colocadas horizontalmente, una sobre otra, al estilo tradicional”.

“Cuando las vi allí colocadas, tan ordenadas y mirándome, me vino a la mente la parte de los teatros que se conoce como ‘gallinero’. Me imaginé que eran espectadoras que nos observaban y que nosotros éramos actores, lo que me dio pie para convertir en protagonista del libro a la gallina Marcela Mora”, indica Mar Del Rey.

REALIDAD Y FICCIÓN

La obra, editada por Libros a cuentagotas, suma 120 páginas y se vende a 10 euros en las librerías Katakrak, Auzolan y Walden de Pamplona, en la casa rural Monaut de Saragüeta y en la página web de la autora. Esta semana se ha presentado en Auzolan y en la casa de cultura de Aoiz. “Es un libro que viene a valorar unas formas de vida que se han perdido en muchos sitios, y entrelaza realidad y ficción”, aseguran.

El revuelo que se arma al aparecer un día en el pueblo un caballo “como el de los indios”, las reflexiones de los animales ante la llegada de gente de la ciudad o la noche que pasan juntas gallinas y ovejas en el gallinero porque ha nevado son algunas de las historias que, con un gran toque de humor, se narran. “Y, como el centro es el gallinero, así está redactado el libro, con constantes interrupciones. Además de la protagonista, tienen importantes papeles, por ejemplo, dos hermanas que lo critican todo, otra gallina muy mayor que incuba los huevos de otras, e incluso la más vieja del lugar, que tiene estrés post traumático al ser la única superviviente del ataque de unas zorras”, repasa.

“No está escrito pensando en ser un libro infantil, sí para leer en familia, o a partir por ejemplo de los 12 años. La película ‘Babe, el cerdito valiente’, mi favorita, ha sido un referente, así como el libro ‘Las ovejas de Glennkill’ y el lenguaje de la saga de ‘Manolito Gafotas’”, sentencia.

Komunikabidea: Diario de Navarra

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